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Argentina tiene la oportunidad de ganar un futuro high tech

 

Epifanio Blanco


Las acciones emprendidas por compañías como Motorola o Siemens refirman la chance argentina de tener un lugar en el mundo high tech. El despliegue de la infraestructura de telecomunicaciones crea el terreno fértil para esta chance. Y para acompañarla, quienes tienen oportunidad de ayudar a que suceda con éxito deben dar pasos tales como: el gobierno, fijar una política y un marco legal que promuevan ese destino en la alta tecnología, y el conjunto de la industria IT advertir que está en pleno transcurso esta chance y también contribuir a ello.

Las compañías de operadoras de servicios de telecomunicaciones prometen realizar una inversión cercana a los u$s 6.000 millones en los próximos tres años. Y emprendimientos como los de Siemens y Motorola proyectan un horizonte de desarrollo tecnológico sumamente esperanzador. Meses atrás Siemens firmó un acuerdo con el Polo Tecnológico Constituyentes (PTC) para poner en funcionamiento un laboratorio de circuitos impresos multicapa (LABCIM), cuyos objetivos son el desarrollo de circuitos impresos y la formación de especialistas en esa labor.

Al encarar esta iniciativa Siemens informó que se propone ampliar el ámbito de desarrollo de productos. A la vez, el PTC dio cuenta que planea apoyar a la industria local con circuitos impresos multicapa de alta complejidad desarrollados en el país. Esta oferta también podrá atender pedidos hechos desde el exterior. El LABCIM está instalado en el predio del PTC -avenida General Paz y Constituyentes- y se prevé un período de capacitación a cargo de personal del PTC instruido en Estados Unidos y luego se iniciarán las actividades de desarrollo. El software utilizado será provisto por la empresa Mentor Graphics.

Este proyecto contempla para un futuro el diseño de circuitos integrados de gran escala para usos específicos, conocidos como ASIC. Con 150 profesionales y técnicos, Siemens tiene un centro de desarrollo de software y hardware que provee a la Argentina, Chile, Uruguay e incluso Alemania. Y es, hasta aquí, el único centro de desarrollo certificado según las normas de calidad ISO 9001. Por su lado, el Polo Tecnológico Constituyentes es un consorcio estatal donde participan el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA), la Universidad Nacional de General San Martín (UNGSM) y el Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas (CITEFA). Por su lado, Motorola decidió en octubre último instalar en Córdoba su Centro de Desarrollo de Software. Este centro demandará por parte de Motorola una inversión de más de 17 millones de dólares en bienes de capital. Dará empleo, en un plazo máximo de 9 años, hasta unos 500 profesionales en las áreas de desarrollo de software y de telecomunicaciones. Y Motorola ya anticipó que podrá implantar el proyecto a un ritmo más acelerado, si la demanda de trabajo así lo requiere.

Este Centro de Desarrollo de Software de Motorola tendrá a cargo el diseño de software para los sistemas y productos de telecomunicaciones desarrolladas con tecnología de punta. De este modo, la empresa mejora su posición para satisfacer las demandas de sus clientes regionales mediante la oferta de productos y sistemas de alta tecnología de acuerdo a las necesidades específicas de cada uno.

Ambas compañías tienen una antigua presencia en la Argentina y múltiples mercados ganados en la región y también en otros continentes. Por ejemplo: gran parte del parque de centrales telefónicas para pequeñas ciudades chinas es de origen de la Siemens argentina, desde la A hasta la Z. Tradicionalmente Siemens tuvo una presencia destacada en productos y también en la formación de recursos humanos, un aspecto que la compañía alemana cuidó delicadamente. Hubo un marco de excelencia brindado desde la escuela sarmientina en adelante, que creó en nuestro medio un alto nivel cultural general, que abonó iniciativas como las de Siemens. Y aun impulsa otras como las de Motorola y en general el grupo de compañías del mundo IT.

Es indudable que las compañías extranjeras vienen a nuestro medio porque ven un mercado, pero también un marco general que desean aprovechar y ésta es la oportunidad de apoyarlas. Ganar la chance exige medidas económicas, capacitación de profesionales y técnicos y algunas cuestiones legales, de no menor cuantía. Por ejemplo, en ocasión de exponer las razones que fundan la decisión de Motorola, el ingeniero Carlos Zárate, a cargo de las relaciones institucionales de esa corporación en esta región, también puso de relieve que debe haber una ley marco del desarrollo de la industria de alta tecnología. Básicamente, aquí se trata de generar el elemento que dé marco a todos los posibles programas actuales y futuros de incentivos a la radicación industrial en el segmento alta tecnología. El objetivo fundamental es brindar predictibilidad y seguridad jurídica al inversor.

Predictibilidad

Zárate observa que la Argentina ha hecho mucho en la última década para asegurar facilidades para la transferencia de utilidades y repatriación de capitales. El trato que se otorga al inversor extranjero es el mismo que a las empresas nacionales. Y apunta que la predictibilidad debe, asimismo, ser un todo coherente con los compromisos externos de la Argentina, esto es tener en cuenta la relación a nivel Mercosur, la futura ALCA, y los compromisos a nivel Organización Mundial de Comercio.

Otro aspecto son los derechos a la propiedad intelectual, elemento crítico a nivel de investigación y desarrollo en alta tecnología. Nótese lo crítico de esta especie a la hora de sentar seguridad y predictibilidad al inversor en el área, sobre todo si se trata de generación de software, desarrollo de hardware, contenidos, etcétera. Este es un elemento de mayor peso a la hora de evaluar inversiones en las empresas.

El gobierno debería estudiar y generar alternativas para cada diferente producción de software o producir una regulación lo suficientemente genérica para acoger los diferentes productos bajo las reglas. Debe estudiarse la conformación de reglas de origen y necesidad de porcentual (si las hubiera) de contenido local del producto software a nivel país y/o considerando la inclusión de la Argentina en el Mercosur.
En materia de reembolsos o reintegros muchos países han considerando lo estratégico de contar con industrias locales de desarrollo de software, han generado mecanismos de reembolsos a las exportaciones de software producido localmente. Por caso, India, gracias a estos reembolsos, logró desarrollar una industria que hoy día exporta 10.000 millones de dólares contra los menos de 500 millones que percibía en 1991.

Como bien lo señala el ingeniero Zárate, no sólo el software será parte o componente de un producto final conformado por hardware+software. Pueden darse gran cantidad de combinaciones posibles en la comercialización exportación o importación de estos productos. Como ejemplo, considérense los casos de importación de ambos o de componentes de ambos productos y que luego de configurados y montados localmente pudieran ser reexportados. El objetivo de desarrollar vía incentivos la producción local debe hacerse cargo de las posibilidades a presentarse. Software -dice Zárate- es siempre agregación de valor, de modo que es oportuno considerar la importancia de la reglamentación de origen o contenido local de los productos manufacturados en el país, incluyendo o no software en su terminación.



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