Charles A Williamson
Todo lo viejo es nuevo otra vez
Siempre es tentador cuando se escribe sobre las operaciones psicológicas utilizar una
cita del Arte de la Guerra de Sun Tsu, o posiblemente la Biblia, para demostrar el
carácter central de la disciplina para las operaciones militares exitosas en una era
anterior. La cuestión a destacar, por supuesto, es que a pesar de los ejemplos
históricos de la eficacia de lo que ahora denominaríamos operaciones psicológicas,
"el interés en las operaciones psicológicas militares durante este siglo ha sido
episódico, básicamente aumentando y disminuyendo durante y después de los conflictos
más importantes en los que las fuerzas de los Estados Unidos han estado
comprometidas." Felizmente, el actual interés en las operaciones de información
(IO) generalmente, y específicamente en las operaciones psicológicas, sugiere que este
ciclo histórico puede haberse finalmente quebrado. Pero dentro y fuera del gobierno
existe un creciente reconocimiento de la importancia de las operaciones psicológicas en
el logro de nuestras metas de seguridad nacional.
Las operaciones psicológicas se definen en una Publicación Conjunta 1-02 como
"Actividades diseñadas para transmitir información seleccionada e indicadores para
audiencias extranjeras con el fin de influir en la conducta de los gobiernos,
organizaciones, grupos e individuos extranjeros. El propósito de las operaciones
psicológicas es inducir o reforzar las actitudes y conducta extranjeras favorables para
todos los intereses de la seguridad nacional de los Estados Unidos." Dicho de otra
manera, las operaciones psicológicas (PSYOP) procuran dar forma al ambiente internacional
para facilitar el logro de nuestros objetivos de seguridad nacional. Realizada de manera
correcta, la disciplina de las PSYOP es evidentemente algo más que folletos y
altoparlantes tácticos; más bien, es el uso de las palabras y los hechos cuidadosamente
coordinados para enviar mensajes claros y persuasivos a actores internacionales
seleccionados.
La necesidad es la madre de la reinvención.
Con el colapso de la Unión Soviética y el éxito de la Guerra del Golfo, Estados Unidos
adoptó una estrategia de seguridad nacional de compromiso y ampliación, basada en la
idea de que la democracia estaba estallando por todas partes, y que las democracias
preferirían comerciar en lugar de luchar. Por esto, y ante la ausencia de la amenaza de
la URSS, Estados Unidos podría reducir la estructura de las fuerzas y, en consecuencia,
disminuir el creciente déficit presupuestario. Ateniéndose al requisito de ser capaz de
luchar dos contingencias regionales casi simultáneas, pero reconociendo las dificultades
presentadas por una estructura de fuerzas disminuída, en otoño de 1996, el entonces
Ministro de Defensa William J. Perry articuló una estrategia para manejar el conflicto en
el ambiente posterior a la Guerra Fría. La estrategia, a la cual denominó defensa
preventiva, "
se apoya en tres líneas básicas de defensa. La primera línea de
defensa es impedir que surjan las amenazas; la segunda es refrenar las amenazas que
surgen; y la tercera, si la prevención y la disuasión fracasan, es derrotar a la amenaza
utilizando la fuerza militar." Obviamente, con el fin de impedir que surjan las
amenazas, debemos ser capaces de convencer a los potenciales adversarios de que es para
beneficio de ellos seguir la conducta que Estados Unidos no consideraría como una
amenaza. A diferencia de la disuasión, que se apoya en nuestra habilidad para comunicar
la capacidad militar e intentar aplicar la fuerza de una manera coercitiva, el énfasis en
la prevención se encuentra en persuadir al gobierno, organización, grupo o individuo
involucrado de que los beneficios se acumularán a partir de la conducta deseada. Pero al
igual que la disuasión, la prevención requiere tanto la comunicación efectiva como un
entendimiento del proceso de elaboración de decisiones del potencial adversario. Esto
últimamente ha sido denominado en el lenguaje de las operaciones de información como
"factores humanos" y es también el corazón de la disciplina de las PSYOPS.
Una segunda razón para el creciente interés en las operaciones psicológicas deriva del
hecho de que como resultado de la explosión de la tecnología de la información, los
estados naciones cada vez son menos capaces de controlar el flujo de información del otro
lado de sus límites, haciendo que las potenciales audiencias tengan más acceso a los
mensajes de las PSYOP. Incluso en los países menos desarrollados, donde las
infraestructuras tradicionales se están derrumbando ante las demandas de las crecientes
poblaciones y la urbanización, las infraestructuras de la información se están tornando
más fuertes. De acuerdo con una encuesta reciente citada en el Christian Science Monitor
(Control de la Ciencia Cristiana), en Latinoamérica hoy, aunque menos del 50% de las
casas de familia tiene teléfono, más del 90% tiene televisión. En las ciudades
africanas, cuando en 1994 el 30% de los residentes urbanos no tenía servicios sanitarios
de ninguna clase, la televisión era cada vez más común. Los satélites comerciales DBS
continuarán extendiendo sus huellas para abarcar los nuevos mercados urbanos; de manera
similar, las nuevas constelaciones de los satélites de comunicaciones extenderán en
forma drástica la telefonía inalámbrica. Por lo tanto, aunque en la actualidad puede
ser peligroso arriesgarse a salir de su hotel en, digamos, Abijan después del anochecer,
debido a las bandas errantes de gángsters, probablemente será posible ver la CNN y
enviar su FAX mientras los generadores auxiliares no se descompongan. Poco tiempo después
de que se inicie el nuevo milenio, con la llegada de las configuraciones de satélites de
comunicaciones múltiples como el IRIDIUM y los avances en la tecnología de compresión
digital, será teóricamente posible hacer una llamada, enviar imágenes digitales o
acceder a Internet desde casi cualquier lugar del mundo -siempre que pueda mantener
cargada la batería de su teléfono celular. Evidentemente, la creciente capacidad
técnica para mover mensajes persuasivos, especialmente de video, hacia y desde casi
cualquier lugar proporciona una gran oportunidad para los practicantes de las PYSOP, tanto
amistosa como de otra índole.
Una tercera razón para el renovado interés en las operaciones psicológicas, y una muy
persuasiva (al menos para el Ejército y la Infantería de Marina) es que, debido a las
tendencias demográficas globales, las situaciones que probablemente requieran el
compromiso de las fuerzas de los Estados Unidos sobre el terreno se producirán cada vez
más en las áreas urbanas, más probablemente en el tercer mundo. La urbanización es una
realidad global. Dadas las actuales tendencias demográficas. Para el año 2015, 24 de 27
ciudades con más de 10 millones de habitantes estarán en el Tercer Mundo y casi el 70%
de la población del mundo será urbana. De las aproximadamente 325 ciudades con más de 1
millón de habitantes en la actualidad, 213 se encuentran en el mundo menos desarrollado.
En términos de estas estadísticas sólo es evidente que el conflicto urbano también
aumentará. Y hay más para agregar al problema además de sólo números. Basándose en
el resultado de la TORMENTA DEL DESIERTO, ningún potencial adversario probablemente
desafíe el poder de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Pero dados los acontecimientos
de Mogadishu y Grozney, parece que la combinación de la arrolladora potencia de fuego y
la alta tecnología no es invulnerable a los ataques menos convencionales que ocurren en
las áreas urbanas bajo el escrutinio de los medios de comunicación internacionales, una
lección que nuestros potenciales adversarios no han perdido. De acuerdo con el Comandante
de la Infantería de Marina, General Charles C. Krulak, "Es aquí donde nuestros
enemigos nos desafiarán
las áreas urbanas se convertirán en el centro de gravedad
para nuestros enemigos." El conflicto urbano está casi siempre "cerca y es
personal," con tropas teniendo contacto diario con los residentes locales
-amistosamente, en forma neutral o de otra manera. En esta situación, donde la
destrucción masiva del terreno urbano no es una opción, el requisito de las fuerzas de
los Estados Unidos para poder comunicase eficaz y persuasivamente con los grupos,
organizaciones y líderes locales es clave para alcanzar las metas tanto militares como
políticas.
Lo que nos lleva a la tercera razón de por qué las operaciones psicológicas están
recibiendo una renovada atención. Como nuestro pensamiento sobre las operaciones de
información se refina más, y como nuestras capacidades técnicas continúan
extendiéndose, cada vez se torna más evidente que en lugar de una simple negación del
servicio, las operaciones de información de la segunda generación deben ser cada vez
más con respecto a la afectación de las percepciones, y por lo tanto la conducta
resultante, de una serie de objetivos humanos seleccionados. Esto se hará manipulando la
información disponible para el objetivo de manera que, en una determinada situación, se
produzca la conducta que deseamos por parte del objetivo. Dejando de lado los mecanismos
técnicos que pueden utilizarse para comunicarse con el objetivo, aunque selectivamente se
niegue cierta información sobre nuestras propias capacidades e intenciones, podremos
introducir nueva información (verdadera, falsa o ambas) en el proceso de la toma de
decisiones del objetivo. La revolución de la información global ha contribuído mucho
para solucionar el problema perenne de la manera en que debe diseminarse el mensaje
-generalmente se dispondrá de múltiples canales. El creciente problema es determinar el
objetivo -determinar quién debe recibir qué mensaje a través de qué canales para
producir de mejor manera la conducta deseada. Aunque nuestros esfuerzos en este área
deben concentrase más, existe un creciente acuerdo dentro de la comunidad de Operaciones
de Información de que, debido al ambiente de la información al cual nos enfrentamos y
las oportunidades que presenta, el énfasis debe ahora empezar a cambiar más hacia el
arte de moldear el mensaje, no sólo quedarse en las técnicas de transmitirlo.
La verdad está allí
Aceptando que cada vez más podremos alcanzar nuestro objetivo establecido con un mensaje,
la pregunta que a menudo surge es si el contenido de un mensaje persuasivo debe ser
verdadero, falso o estar en el medio de alguna parte. En este sentido, la relación entre
las PYSOP y la decepción a menudo se confunde, en gran parte debido a la falta de
familiaridad con las dos disciplinas. Aunque las PYSOP pueden ser caracterizadas como
"blancas", "grises" o "negras", esto alude no a la veracidad
del mensaje, sino más bien a la supuesta fuente: verdadera, no atribuída o falsa,
respectivamente. Independientemente de la fuente, el propósito de las PYSOP es
proporcionar esencialmente información verdadera que sea creíble para el objetivo y que
resultará en una conducta deseada. La decepción, por otra parte, puede involucrar el
suministro de cierta información verdadera (y comprobable) con el fin de intensificar la
credibilidad del mensaje, pero el fin último del mensaje es engañar o confundir al
objetivo con el fin de producir una conducta deseada. Tanto las PYSOP como la decepción
son herramientas extremadamente útiles cuando se emplean en forma eficaz, y en realidad
pueden sustentarse mutuamente. Pero hablando en general, las PYSOP parecerían ofrecer
aplicaciones más amplias en el medio de la seguridad internacional actual. Existen varias
razones por las cuales esto es así.
En el caso de las PYSOP y la decepción, para que el mensaje transmitido sea eficaz debe
ser creíble para el objetivo. Una comprensión de la cultura de la audiencia objetivo es
a menudo crítica para lograr la credibilidad. Un mensaje que no es culturalmente
correcto, sea verdadero o no, será rechazado por los receptores, como lo fue el caso
durante la Tormenta del Desierto en la que las transmisiones de propaganda de "Baghad
Betty" a las fuerzas de los Estados Unidos, en las que se alegaban que sus esposas en
su país estaban acostándose con estrellas de cine, incluyendo a Bart Simpson, fueron
recibidas con mucha diversión. Sin embargo, más allá de tener el derecho a la
investigación, existen otras técnicas que pueden utilizarse para intensificar la
credibilidad del mensaje. Como todos somos dolorosamente conscientes a través de nuestro
correo basura, las solicitudes telefónicas generadas por computadoras y los fax y correos
electrónicos no solicitados, la tecnología de la información disponible en la
actualidad permite que los mensajes sean "personalizados" para un objetivo
establecido en particular, ya sea un individuo, un grupo u organización. La
personalización de un mensaje de las PSYOP es un medio para aumentar su credibilidad con
respecto al receptor. Esto no es válido para un mensaje engañoso; si el receptor cree
que él estaba destinado a recibir el mensaje, se pierde la credibilidad del mensaje.
El canal a través del cual se envía un mensaje también puede intensificar la
credibilidad. Esta es la razón por la cual las operaciones de decepción exitosas a
menudo confían en el aparato de inteligencia del adversario como el medio preferido para
enviar el mensaje. En el caso de las PSYOP, es útil poseer un servicio de inteligencia
del adversario que proporcione el mismo mensaje que se está enviando por otros medios,
aunque no es absolutamente necesario. Esto se debe a que la credibilidad de un mensaje
enviado al objetivo establecido también depende de la capacidad del objetivo establecido
para verificar el contenido del mensaje por otros medios. Suponiendo que el mensaje ha
sido bien modelado, ya habrá un cuerpo suficiente de información disponible y accesible
para el objetivo establecido proveniente de una variedad de fuentes para la verificación
de un mensaje PSYOP, porque ese mensaje esencialmente (aunque selectivamente) refleja el
verdadero estado de las cosas. El hecho de lograr un nivel similar de credibilidad para un
mensaje engañoso es mucho más difícil, porque en el medio de la información actual,
esto requiere proporcionar el mensaje engañoso no sólo al objetivo establecido, sino
también insertar el contenido engañoso en las diferentes fuentes de información que el
objetivo establecido podría utilizar para la verificación.
El hecho de que las palabras y acciones engañosas se ajusten al medio de la información
intensa no es una tarea pequeña. Con la inevitable llegada de las imágenes satelitales
de alta definición, comercialmente disponibles en los próximos años, esto será aún
más difícil. Sin embargo, la correspondencia en forma selectiva de las palabras
verdaderas con las palabras que probablemente se destaquen de cualquier manera, tanto en
forma directa por parte del supuesto objetivo como de manera indirecta a través de los
medios de comunicación internacionales, se convierte en gran parte en un problema de
presentación. Por lo tanto, aunque las buenas operaciones de decepción pueden y deben
seguir siendo destacadas como una parte integral de las operaciones de información,
porque las operaciones psicológicas son inherentemente menos complejas y relativamente
más fáciles de llevar a cabo en forma eficaz, es probable que sean consideradas como una
opción más atractiva por los encargados de la toma de decisiones involucrados en la
influencia del medio de seguridad internacional, especialmente en tiempos de paz.
Operaciones psicológicas a través del espectro del conflicto
Al aceptar que las operaciones psicológicas como disciplina son cada vez más reconocidas
como una herramienta útil que puede ayudar a dar forma al medio de seguridad
internacional, y al reconocer que la utilidad relativa de esta herramienta probablemente
aumente en el futuro, la capacidad de Estados Unidos para utilizar en forma eficaz esta
herramienta continúa, no obstante, rezagándose, especialmente en el nivel estratégico.
Como resultado de la experiencia obtenida del exitoso esfuerzo de las PSYOP montado en la
Guerra del Golfo, los comandantes de la Fuerza Conjunta de Tareas reconocen ahora a las
PSYOP como un componente importante de su planificación para las importantes
contingencias regionales. De manera similar, las PSYOP son ahora incluídas como una
cuestión de rutina en la planificación de las operaciones de evacuación no combatientes
(NEOs). Además, las PSYOP han sido recientemente reconocidas por los planificadores
militares como un ingrediente absolutamente esencial en lo que podría denominarse
"operaciones con invitación", donde se requiere un consenso popular para el
logro de la misión, vale decir, operaciones humanitarias o de mantenimiento de la paz. En
Haití, el personal de las PSYOP fue empleado para apoyar a las operaciones de la fuerza
de tareas combinadas dirigidas por Estados Unidos y posteriormente (por primera vez) para
apoyar en forma directa los esfuerzos para el mantenimiento de la paz de las Naciones
Unidas. En Bosnia, La OTAN IFOR y actualmente la SFOR incluye el esfuerzo de las PSYOP
más grande montado desde la Operación TORMENTA DEL DESIERTO.
Aunque estos ejemplos son muy ejemplos, éstos son esencialmente operaciones conducidas en
el ámbito táctico u operativo, y son, en cierto sentido, reactivas. Una vez que se tomó
la decisión de poner potencialmente a salvo a las fuerzas de los Estados Unidos, las
PSYOP fueron traídas para intensificar el logro de la misión y como una medida de
protección de las fuerzas. Pero, con la posible excepción de Haití, donde las
transmisiones desde el aire de las PSYOP se iniciaron antes de introducir tropas en el
terreno, esto tiene poco que ver con la prevención de situaciones que requirieron el uso
de fuerzas de los Estados Unidos o el moldeado del medio en el cual iban a emplearse esas
fuerzas.
Una de las razones por la cual las PSYOP estratégicas eficaces son rara vez practicadas
es que, si éstas deben ser verdaderamente estratégicas, son más que una
"PSYOP" conforme lo practicado por el Ministerio de Defensa. Las PSYOP
verdaderamente estratégicas, como hemos definido el término, abarcarían todas las
actividades de información de los diferentes organismos del gobierno de Estados Unidos,
incluyendo los asuntos públicos y la diplomacia pública. Como puede confirmarlo
cualquier persona que haya trabajado durante un tiempo en la burocracia de Washington, es
difícil hacer que dos organismos de la rama ejecutiva se pongan de acuerdo en algo; hacer
que el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Defensa, el Consejo de Seguridad
Nacional y el Organismo de Información de los Estados Unidos (o el que fuera después de
su reorganización) se pongan de acuerdo primero sobre una política de seguridad
nacional, luego sobre una iniciativa de diplomacia pública para respaldar esa política,
luego sobre una campaña de PSYOP para apoyar las acciones militares, y luego sobre pautas
para los asuntos públicos para abordar esas acciones (militares o de otra índole)
adoptadas para promover la política, es incluso más difícil. En la práctica, esto
sólo ocurre cuando nos enfrentamos a una crisis de tales dimensiones que la posibilidad
de la acción militar es inminente. La buena noticia es que, al menos durante la última
década, esto ocurre así, aunque sólo mientras dure la crisis du jour.
Más allá de los imperativos burocráticos normales, existen muchas razones por las
cuales es difícil para el gobierno de los Estados Unidos reunir una estrategia de
información internacional coordinada. Algunas son culturales; otras son sistémicas. En
la parte cultural, existe la creencia profundamente arraigada dentro del gobierno que es
un tanto inmoral para "hacer propaganda con respecto a" cualquier persona
-después de todo, esto fue lo que los nazis hicieron en la Segunda Guerra Mundial. Más
allá de esto, generalmente se considera ilegal hacer propaganda (PSYOP) para el público
estadounidense -una opinión que se remonta a la Ley Smoot-Hawley de la época de la
Primera Guerra Mundial. Por su parte, los medios de comunicación de los Estados Unidos se
atienen en forma tenaz a la propuesta de que siempre deben ser "objetivos" en su
reportaje, y por lo tanto todo intento relacionado con un "impedimento" o un
"manipuleo" por parte del gobierno es inaceptable, incluso en situaciones de
conflicto. La diferencia entre los comunicados de prensa oficiales en Saigón y lo que
estaba sucediendo (y siendo informado) en el campo exacerbó el cisma entre el gobierno y
los medios de comunicación. Después de la TORMENTA DEL DESIERTO, la prensa se quejó
durante tiempo y duramente con respecto al hecho de ser "engañada" sobre la
probabilidad de una invasión anfibia y la eficacia de las armas inteligentes. La
combinación de estos dos factores lleva a muchas personas del gobierno, y especialmente a
los militares, a considerar a cualquier y a todos los medios como algo que debe evitarse
si es posible.
En la otra cara de la moneda, reconociendo la necesidad de expresar en forma persuasiva la
política de Estados Unidos a las audiencias extranjeras, aunque evitando en forma
simultánea a los medios de comunicación de Estados Unidos, el gobierno ha tenido que
crear su propia capacidad de divulgación -a través de los "Centros de Prensa
Extranjeros" de la USIA (Organismo de Información de Estados Unidos) en Estados
Unidos, el personal y las instalaciones en el exterior del Servicio de Información de
Estados Unidos, la Voz de América, WORLDNET TV, Radio Free Europe (Radio Europa
Libre)/Radio Liberty (Radio Libertad). Radio y Televisión Marti, junto con el equipo de
divulgación de las PSYOP del Ministerio de Defensa que varía desde bombas con volantes
M129E hasta varias estaciones transmisoras de radio y televisión terrestres para la
aeronave emisora de radio y televisión COMMANDO SOLO EC-130. Aunque todos estos sistemas
tienen cierto grado de utilidad en términos del suministro de un medio de comunicación
con audiencias extranjeras para el gobierno, todos reflejan el pensamiento, y las leyes y
políticas que preceden a la existencia de la infraestructura de información global
(GII).
Se supone que las PSYOP son persuasivas, y por lo tanto, de acuerdo con la tradición,
deben estar dirigidas sólo a las audiencias extranjeras. ¿Pero qué ocurre con los
Asuntos Públicos, que sólo tienen la misión de "informar"? Cuando el
Subsecretario de Defensa para Asuntos Públicos celebra una conferencia de prensa para el
cuerpo de prensa del Pentágono (tanto extranjero como nacional), ¿no quiere también ser
persuasivo cuando expresa la política de defensa para el gobierno? Y cuando la Casa
Blanca necesita montar una iniciativa de diplomacia pública para mostrar al mundo la
solidaridad del pueblo estadounidense detrás de la política del gobierno hacia Irak
celebrando una "reunión de ciudadanos" en la Universidad del Estado de Ohio
(aunque mal concebida), qué mejor para garantizar la divulgación mundial que conceder la
cobertura de la CNN, para consternación de las otras redes de los Estados Unidos. La
cuestión de todo esto es que en un universo de información que se torna cada vez más
accesible, los muros voluntariamente impuestos entre las audiencias extranjeras y
nacionales están derribándose de facto, y continuarán haciéndolo como resultado de la
tecnología de la información.
El arte de lo posible
Dado que una perfecta estructura de política y la capacidad para las PSYOP verdaderamente
estratégica puede no llegar a concretarse en el corto plazo, ¿qué puede hacer el
Ministerio de Defensa para realizar iniciativas de información "casi
estratégicas"? Es política admitida del Departamento de Defensa que los Comandantes
en Jefe (CINCs) de las escenas dirigirán "operaciones psicológicas abiertas en
tiempo de paz" para apoyar sus objetivos de seguridad regional. En la práctica,
algunos lo hacen, otros no, y de aquéllos que lo hacen, ninguno de los programas es
particularmente amplio o sólido. ¿Por qué es éste el caso?.
A pesar de la estrategia de seguridad regional de la defensa preventiva, la mayoría de
los comandantes militares convencionales se encuentran más a gusto con el concepto de
"librar la guerra" que lo que lo están con la planificación de las actividades
político-militares en tiempo de paz para prevenir el conflicto. Esto es apenas
sorprendente, porque en el transcurso de una carrera militar normal, hay poca o ninguna
capacitación proporcionada con respecto al uso no letal eficaz de las fuerzas militares
para alcanzar metas políticas. Esto no implica que existe demasiado énfasis en lograr y
mantener las habilidades para librar la guerra dentro de las fuerzas armadas. En cambio,
se sugiere que la capacitación necesaria para mantener nuestra capacidad para librar la
guerra debe estructurarse y armarse en paquetes de manera tal que se intensifique la
percepción de la capacidad de los Estados Unidos y la intención de llevar a cabo
nuestras políticas estratégicas admitidas con respecto a las entidades extranjeras, ya
sean actores estaduales o no estaduales. En la actualidad, dentro de las fuerzas armadas,
en la mayoría de los casos la planificación se concentra casi por completo en alcanzar
una serie de objetivos de capacitación, prestando poca o ninguna consideración al
"control de la percepción" en un nivel estratégico o regional.
Si la mayoría de los comandantes militares no son sensibles con respecto al potencial de
sus actividades en tiempo de paz para apoyar las políticas extranjeras nacionales,
tampoco es intuitivamente aparente para muchos embajadores de Estados Unidos que las
fuerzas armadas de Estados Unidos pueden y deben tener un rol importante en la promoción
de las iniciativas de política de los Estados Unidos en tiempo de paz. Las razones para
esto son en gran parte sistémicas. Se espera que los CINCs de escena produzcan una serie
de objetivos de seguridad regionales para apoyar nuestra estrategia de seguridad nacional.
Los embajadores, por otra parte, producen un plan del país que detalla acciones para
apoyar las iniciativas de política extranjera en un país en particular. Expresado de
manera simple, como representante de más alto rango en un determinado país, el embajador
se concentra fundamentalmente en las actividades que ocurren dentro de ese país, no en
las actividades que ocurren en otro lugar de la región en la cual no tiene ninguna
responsabilidad. Además, incluso dentro del país, las preocupaciones del embajador son
casi exclusivamente no militares en naturaleza, y tienden a abordar más las cuestiones
inmediatas en lugar de las de largo plazo. La introducción de tropas militares de Estados
Unidos, aunque sea bajo las condiciones más benignas, presenta el potencial para una
nueva serie de problemas que de lo contrario no hubiera tenido que ser abordada.
A veces es difícil realizar una conexión directa entre un ejercicio de capacitación
bilateral de una unidad pequeña en un país X, quizás asociada con un pequeño proyecto
de acción cívica militar, y el resultado de la proliferación de armas de destrucción
masiva. Sin embargo, es precisamente la buena voluntad y la percepción de la solidaridad
entre los profesionales militares que proceden de estas actividades las que pueden, a
través del tiempo, proporcionar la base de la confianza respecto de la cual los líderes
nacionales de un país pueden adoptar la decisión de que no es para beneficio de ese
país aspirar a un programa de armas conocido como una abominación para Estados Unidos.
Reconociendo que el anterior ejemplo es algo simplista, sin embargo, parecería ser una
clase de cosa que debe ocurrir en forma obvia al aspirar a una estrategia de defensa
preventiva. No obstante, muy a menudo, la requerida yuxtaposición de palabras y hechos no
se produce, porque los cálculos del riesgo contra la ganancia se enfoca en forma
demasiado estrecha. Después de todo, Estados Unidos no tiene un interés primordial de
seguridad nacional en el país X, y los beneficios militares de Estados Unidos
provenientes de la capacitación bilateral son pocos, si es que existen. Los proyectos de
acción cívica son percibidos como una "deformación de la misión" y una
"construcción de la nación", siendo ambos términos peyorativos.
Ahora supongamos que se conoce que el país Y, que limita con el país X, proporciona
bases de entrenamiento para grupos terroristas. Al asegurar que el país Y tiene
conocimiento de la capacitación bilateral que se realiza en el país X, y el hecho de que
el país X está recibiendo otras formas de beneficios por mantener buenas relaciones con
Estados Unidos, asociadas con declaraciones de portavoces apropiados de los Estados Unidos
con respecto a nuestra posición en los países como el país Y que apoya el terrorismo
internacional, nosotros planteamos el costo percibido para nuestro país Y por permitir
que existan las bases terroristas. Y nosotros proporcionamos una base de oposición para
las políticas de los líderes del país Y tanto internamente como por toda la región.
¿Pero de qué manera alguien en el país Y, sin mencionar a los líderes u oposición
potencial interna y de toda la región, tendría conocimiento o se interesaría?.
Oportunidades en la era de la información
La respuesta es que, por las razones destacadas anteriormente, sin un plan coherente, no
podrían -aunque con un plan coherente casi seguro lo harán. Una de las razones por la
cual la disuasión nuclear funcionó tan bien durante la Guerra Fría es que mientras
estábamos enviando en forma consciente un mensaje a la URSS, ellos también tenían
bastante buena información con respecto a la capacidad e intenciones de Estados Unidos.
Por lo tanto, cuando expresábamos una política, o anunciábamos y demostrábamos una
capacidad, podía contarse con la KGB y la GRU para proporcionar no sólo una
verificación independiente de nuestra capacidad para llevar a cabo nuestra política
declarada, sino también un criterio informado de nuestras intenciones. Quisiéramos o no
(y generalmente queríamos), nos estábamos comunicando en forma eficaz con los líderes
del Kremlin no sólo a través de la diplomacia y declaraciones públicas, sino también a
través de su propio aparato de inteligencia. Por lo tanto, se otorgó a las palabras y
hechos que fueron conscientemente diseñados para reforzarse mutuamente un crédito
adicional a través del canal secundario mediante el cual eran verificados.
En la Era de la Información, aunque los organismos de inteligencia mundiales continúan
atendiendo los requisitos declarados de sus jefes nacionales, también encuentran que
deben competir cada vez más con los medios de comunicación internacionales. Los medios
de comunicación internacionales pueden cubrir cada vez más cualquier evento que
consideren significativo en cualquier parte del mundo prácticamente en el tiempo real,
vale decir "en vivo". Y para la mayoría, los eventos serán visual, y por lo
tanto "creíblemente", informados. A medida que la tecnología de la
información progresa y los límites nacionales se tornan cada vez más permeables al
flujo de la información, una historia en video bien empaquetada del significado local o
regional casi seguro será informada y divulgada (y creída) ante flujos similares de
información a través de canales de inteligencia. Sin exagerar el caso, incluso en la
actualidad no es raro que los organismos de inteligencia occidentales se encuentren
dedicados a la tarea de verificar los eventos en el extranjero descriptos por primera vez
en las emisiones televisivas internacionales. Por lo tanto, en el caso del país X
anteriormente mencionado, si la televisión local de la ciudad capital de X cubrió la
llegada de los soldados de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos para entrenarse con
las fuerzas militares del país X, seguida de un comunicado de prensa de la embajada de
Estados Unidos con respecto al entrenamiento, seguido por un evento de los medios de
comunicación de interés humano patrocinado por una PAO militar que detalla la acción
cívica en el país X para la televisión local y regional, que se produce por casualidad
con una declaración proveniente de Washington en la que se expresa la preocupación con
respecto a los informes de los campos de entrenamiento terroristas en el país Y
(posiblemente acompañada por imágenes superpuestas cuyo secreto ha sido levantado), es
casi seguro que esto se convertiría en una "historia" de suficiente interés
regional como para que su divulgación llegue al país Y. Y debido a que la historia
sería ahora de domino público, aunque el país Y tuviera un servicio de inteligencia
pequeño e inepto, sería fácil verificar los hechos que han sido informados. La
oposición en el país Y también podría verificar la historia, ya sea llamando a alguien
del país X o controlándola en Internet. El mismo proceso de produciría en otros países
de toda la región.
Insertando la "Posición"
En realidad, la combinación de la creciente falta de aptitud de los estados naciones para
controlar la divulgación a los ciudadanos de la información mediante los medios de
comunicación, junto con una capacidad para establecer objetivos para verificar lo que se
informa a través de otras fuentes, es la que intensifica la credibilidad de un mensaje de
PSYOP en especial, y por lo tanto, el potencial para influir en la conducta. Pero la
cuidadosa presentación de las palabras y acciones, y la buena coordinación entre los
diferentes organismos del gobierno para garantizar que se está enviando un mensaje
coherente, rara vez se produce. Así como estamos luchando para concebir políticas de
seguridad nacional para abordar las amenazas transnacionales como el terrorismo, los
narcóticos y el delito internacional, también el Ministerio de Defensa debería estar
concibiendo una campaña estratégica de Operaciones de Información que destaque las
PSYOP estratégicas con el fin de influir en nuestras políticas. Si queremos tener éxito
en la implementación de una estrategia de defensa preventiva, necesitamos comprender y
sacar una ventaja total de las nuevas oportunidades estratégicas ofrecidas a través de
la información global. Con el fin de modelar en forma eficaz el medio internacional en
beneficio nuestro tendríamos que cambiar, en algunos aspectos fundamentales, la forma en
la que realizamos los negocios en tiempo de paz. Debemos extraer el concepto de
planificación centralizada y ejecución descentralizada de las Operaciones de
Información del concepto estrictamente militar y aplicarlo en el área correspondiente a
las actividades entre los organismos, en forma completa con los mecanismos necesarios de
reacción para determinar los resultados de nuestros esfuerzos colectivos.
Para sacar una mayor ventaja de las oportunidades proporcionadas por la explosión de la
información global, le incumbe especialmente a los Ministerios de Relaciones Exteriores y
de Defensa, y el Consejo de Seguridad Nacional concebir y dirigir en forma colectiva una
campaña coordinada de palabras y acciones, que respalden nuestras iniciativas de
política internacional en todo el mundo. Reconociendo esto, y en consecuencia el
creciente requisito de hablar en forma unánime sobre las cuestiones de política que
utilizan las PSYOP, la diplomacia pública y los asuntos públicos, existen algunas
consideraciones proporcionadas por el Consejo de Seguridad Nacional para establecer un
sub-grupo de información internacional permanente que trabajaría para coordinar y sacar
del conflicto a las iniciativas sobre información internacionales de los diferentes
organismos del gobierno. Este grupo podría diseñar campañas de información para
respaldar las iniciativas de políticas y presentarlas a la Comisión de Diputados o la
Comisión de Directores para su aprobación e implementación por parte de los diferentes
organismos, proporcionando, de esta manera, la estructura de política y la autoridad
directiva necesarias para las palabras y hechos que se respaldan mutuamente en un nivel
verdaderamente estratégico. Lo que no es necesario es una nueva burocracia masiva para
pulir programas lentos y pesados y luego intentar diseminarlos a través de los medios de
comunicación de propiedad del gobierno. Lo que se necesita es un pequeño grupo de
individuos con gran dedicación que entienda la Era de la Información y sus inferencias,
y que tenga suficiente autoridad directiva para responder rápidamente a los eventos
mundiales. Se requerirá que este cuerpo (o uno similar) supere las arraigadas
inhibiciones culturales y sistémicas que continúan funcionando en contra nuestro en la
actualidad.
Nuevas amenazas, nuevos desafíos
Independientemente de que el USG tenga éxito para organizarse con el fin de potenciar al
máximo su capacidad para llevar a cabo iniciativas de información internacional,
incluyendo las PSYOP, parece cierto que nuestros potenciales adversarios no ignorarán las
oportunidades presentadas por la Era de la Información como un medio para intentar
influir en las políticas y acciones de Estados Unidos.
En realidad, se podría sostener que ya hemos visto los inicios de una clase de Guerra de
Información que puede ser librada contra nosotros por opositores débiles: las imágenes
de un soldado del Ejército siendo arrastrado por las calles de Mogadishu y matones
haitianos advirtiendo al USS Harlan County con señales en inglés de que la llegada a
Port Au Prince resultaría en "otra Somalía", son sólo dos ejemplos. En
ningún caso nuestros adversarios tuvieron una burocracia sofisticada y bien organizada
para realizar actividades de información continuas, pero en ambos casos llegaron a
alterar la política de Estados Unidos, al menos en el corto plazo. Simplemente crearon
"noticias" que fueron informadas por los medios de comunicación
internacionales, que empañaron las percepciones de los distritos electorales de nuestros
'responsables de la toma de decisiones' y finalmente produjeron un impacto en los mismos
'responsables de la toma de decisiones'.
Lo que es importante aquí no es tanto los cambios resultantes en la política de Estados
Unidos, sino el bajo costo involucrado para lograrlos. Durante la Guerra Fría, la URSS
asignó un cálculo de $4 mil millones anuales para las actividades relacionadas con la
información, tanto abiertas como encubiertas, con el fin de frustrar las iniciativas de
seguridad nacional de Estados Unidos y ganar la aceptación internacional de sus propias
políticas. En la Era de la Información, ya no se requieren dichos gastos para acceder a
los medios de comunicación internacionales. Cualquier persona con una buena
"historia" puede hacerlo, especialmente si la historia está filmada. Esto no
significa encontrarle defectos a los medios de comunicación internacionales por su
selección de nuevas historias para presentar en un determinado día. Las noticias
televisivas son un negocio, y con la proliferación de canales que tienen una
programación de noticias disponible a través de la emisión satelital o de cable, la
competencia con respecto a la participación en el mercado se hace más intensa. En este
medio competitivo, la tendencia hacia las historias sensacionalistas, especialmente cuando
son respaldadas por secuencias filmadas, puede tornarse irresistible. Sin embargo, la
amenaza yace no tanto en los medios de comunicación o sus políticas editoriales, sino en
adversarios implacables que desean "producir" historias de noticias
sensacionalistas, involucrando a menudo el sufrimiento humano y la pérdida de vidas, que
están diseñadas para promover sus propios intereses, o perjudicar los intereses
nacionales de Estados Unidos, o ambas.
Estos adversarios no necesitan ser representantes de los estados naciones tradicionales.
Durante décadas los terroristas han procurado utilizar la extrema violencia para ganar
una plataforma en los medios de comunicación para sus reclamos. Sin embargo, lo que se ha
tornado aparente a través del tiempo, es que los típicos actos terroristas de violencia,
cuando son descriptos con exactitud por los medios de comunicación internacionales, se
han convertido en su mayoría en algo contraproducente para los objetivos políticos de
los grupos terroristas. Colocar una bomba en un colectivo en una calle llena de gente
provocará repugnancia y condena populares; es mucho mejor sacar ventaja del terreno de la
moral proporcionando pruebas documentales (video, por supuesto) de las fuerzas de
seguridad disparando a multitudes de protestantes o golpeando a miembros de grupos
sospechosos -preferentemente niños. Los actores no estaduales de diferentes clases, como
los narcotraficantes o las organizaciones delictivas internacionales, acostumbrados a
operar fuera del imperio de la ley, pueden menoscabar, y en realidad lo hacen, las
iniciativas de información tanto violentas como no violentas, cuyo único propósito es
menoscabar el respaldo para los esfuerzos nacionales e internacionales con el fin de
restringir sus actividades. Nuestra respuesta a esas actividades, la inclusión del uso
ocasional de las PSYOP, hasta ahora no ha estado bien coordinada ni sostenida.
En el mundo multipolar en que nos encontramos a medida que avanzamos hacia el nuevo siglo,
Estados Unidos y nuestros aliados se enfrentan a muchos desafíos de políticas. Debemos
reconocer que, como resultado de la revolución de la información, debemos agregar a la
"información" como un cuarto elemento del poder nacional, más allá de las
tradicionales categorías militar, política y económica. Estados Unidos es, y para el
futuro previsible seguirá siendo, la potencia dominante en GII. Debemos utilizar esta
dominación para obtener una mejor ventaja.
También debemos reconocer que, en la Era de la Información, debemos enfrentar a muchos
adversarios reales y potenciales que no dudarán en competir con nosotros por la primacía
de la información en cualquiera o todas las cuestiones que debemos abordar para avanzar
en nuestra política de seguridad nacional. Desde el punto de vista de nuestros
adversarios, el logro de una ventaja de información no necesita ser duradero ni global en
alcance, en la medida en que éste produzca la conducta deseada por parte de los
individuos u organizaciones que han sido establecidas como objetivos. Debemos estar
preparados, mediante palabras y hechos que se respalden mutuamente, para contrarrestar
estos desafíos y avanzar en los asuntos que debemos tratar. Como parte integral de las
Operaciones de Información, las operaciones psicológicas, utilizadas junto con las otras
herramientas de información del gobierno, pueden y deben contribuir en gran parte al
logro de nuestras metas nacionales en la Era de la Información.
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