La era de la información requiere otro llamado a las armas. Este es un
libro sobre "Guerra" -pero una guerra separada de la geografía, y resuelta no
en batallas épicas entre ejércitos uniformados de estados soberanos que se atacan con
violencia en campos de batalla cubiertos de sangre, sino en un ámbito gobernado por el
sector privado y en un combate por la mente y voluntad de las personas, y-
Este es un libro sobre "Guerra" -pero no sobre combates entre
los estados-naciones industrializados, que luchan por la posesión física de las
riquezas, tierras o bienes materiales, y-
Este es un libro sobre "competencia, crisis y conflicto"
-pero entre competidores que participan en el reino inexplorado, indisciplinado y etéreo
del Ciberespacio: y en luchas no por el dominio de territorios, sino por el control de los
sistemas de pensamiento.
Este es un libro sobre "cambio" -pero un cambio que se
produce a un ritmo tan rápido que la historia puede ser irrelevante, la planificación,
riesgosa y la predicción, imposible, y-
Fundamentalmente, este es un libro sobre la lucha por el control de la
nueva moneda del reino -"la información": sobre la necesidad de las naciones
industrializadas de tomar conciencia del valor de la información para la seguridad
nacional, de definir nuevos refugios, y los medios para preservar y proteger las
"joyas familiares" del ataque no convencional derivado de los riesgos de
interrupción electrónica y manipulación de dígitos.
La Era de la Información nos plantea una definición complicada de los
términos guerra y arte de la guerra. Aquellos que pelean, por qué pelean, las armas que
manejan, los blancos que escogen, las reglas del juego, las leyes, la ética y otras cosas
que gobiernan el comportamiento humano en esta nueva forma de conflicto, todo esto ha
cambiado en una forma que desafía la comprensión: que plantea interrogantes que la
tecnología no puede responder. Son, sobre todo, nuestra cultura y las sociedades que
ésta ha moldeado, las que están siendo desafiadas por la era de la información.
La idea de guerra sin violencia nos llega, a través de los años, de
Sun Tzu. Pero fue nuestro propio Thomas Rona quien llevó las nociones de dicho
guerrero-filósofo chino al siglo XVIII y finalmente, a la era de la información a
través de este ensayo de 1976 que introdujo el concepto de que la "denegación de
servicio" (información) era otra forma de abordar la amenaza de las armas modernas
inteligentes. Las teorías esotéricas de Rona permanecieron inadvertidas hasta su
repentina explosión a la realidad con Operación Tormenta del Desierto.
La comprensión del hecho de que las interrupciones o, el mal manejo de
la información podrían, realmente, "arruinar nuestro día", se advierte ahora
en las páginas de todos los diarios y revistas. El hecho de que se debiera evitar el uso
de ascensores durante el último día de 1999, o que las instituciones financieras
pudieran tener inconvenientes, nos obliga a reflexionar y a buscar respuestas.
Sin embargo, citando a Robert O'Harrow, Jr., en su artículo de The
Washington Post, "los expertos, políticos y visionarios nos perjudican cuando
intentan reducir estas complejidades a fábulas desalentadoras sobre el destino de la alta
tecnología... este pensamiento polarizado nos lleva a perder la esperanza y a una
ansiedad innecesaria, y nos impide entender nuestra propia cultura."
Los editores desean aclarar un poco la confusión que oscurece esta
forma de conflicto y de guerra. Deseafiamos a las autoridades reconocidas de Estados
Unidos, Canadá, Australia y el Reino Unido en cuanto a sus visiones sobre la revolución
en materia de información. ¿Cuál será su efecto sobre la sociedad? ¿Es la guerra de
la información real? ¿Es legal? ¿Estamos ya en guerra? ¿Cual es el rol de los
militares? ¿La tecnología confiere ventaja a las naciones industrializadas -o somos
indefensos frente a la embestida de un cambio imprevisible? ¿La amenaza puede ser
calificada y cuantificada? ¿Puede manejarse el riesgo? ¿Pueden crearse defensas? Si así
fuera, ¿quién planificará, financiará y ejecutará estas defensas, y éstas existirán
en todo el mundo? ¿Cambiará el rol de los gobiernos, las autoridades responsables de la
aplicación de la ley y los representantes electos? ¿Quién tiene jurisdicción y
responsabilidad por los conflictos no letales? ¿Cuál es el impacto del estallido de
información instantánea sobre la diplomacia, las relaciones exteriores y las
coaliciones? ¿Puede una democracia librar la guerra de la información durante la paz?
Algunos lectores pueden estar sorprendidos del alcance de una
revolución en materia de información que llega al centro mismo de las culturas, las
organizaciones y sus gobiernos, como lo advierten los expertos en el área profesional,
industrial, militar y gubernamental. La historia tiene respuestas para algunos -pero es
inútil para otros. Algunos la ven con diversión, otros con impaciencia y otros con gran
preocupación: una mezcla de optimismo sobre el futuro, pero preocupación con respecto al
corto plazo y las visiones miopes. Algunos creen que la tecnología guiará nuestro
camino: otros creen que la clave es la habilidad de la cultura para adoptar y adaptar la
tecnología. Otros creen que esta revolución favorece a unas pocas culturas industriales
y opulentas elegidas.
Finalmente, la guerra de la información afectará seriamente a varias
civilizaciones que tendrán un fin abrupto por el mal uso y abuso de la información.
Perdón, pocos votos para el "Pearl Harbor electrónico".
PARTE I - Estrategia y Diplomacia
El Panorama Estratégico Futuro, por el co-editor Douglas H. Dearth,
prepara el escenario para el análisis y comentario que sigue. Dearth menciona "la
necesidad de un nuevo pensamiento estratégico", impulsado por el cambio en las
relaciones entre estados-naciones interconectados, y en las cosas por las que desean
competir y luchar. Revela una era en la que pueden no ser necesarias grandes alianzas
geo-estratégicas; en la que "las potencias -grandes, medianas, y pequeñas- serán
libres de permitirse antagonismos menores y diferencias excéntricas." Sostiene que
la tecnología transformará la naturaleza de la producción económica, permitiendo que
nuevas formas de entidades socio-económicas prosperen sin necesidad de territorio,
recursos naturales, y grandes poblaciones- Debido a que la naturaleza de la creación de
riqueza está cambiando, también cambiará el "significado de poder".
"Las revoluciones en materia de información cambian el mundo a
través del acceso a una banda de realimentación positiva... donde una pequeña
diferencia es amplificada por la información," sostiene Elin Whitney-Smith en El
Impulso de las Revoluciones en materia de Información. Elin considera que este es el
motivo por el cual la economía estadounidense está prosperando y la de Asia no. Este
trabajo es sobre la respuesta a la competencia, al miedo y al cambio, que determinará
cómo responden las economías a la revolución de la información. El autor presenta una
teoría sobre el funcionamiento de las revoluciones de la información. Operando en una
modalidad histórica retrospectiva, observa personas que no buscan nuevas estrategias
cuando las viejas aún funcionan -lo que podría explicar por qué "estamos siempre
en peligro de pelear la última guerra o resolver el problema del año pasado."
¿"Es la guerra de la información realmente una guerra"?
pregunta Winn Schwartau en Algo diferente a la Guerra. ¿Quién protege al sector privado
de los ataques internacionales que no incluyen bombas, aviones y submarinos? y ¿Es
posible que la amenaza de represalias de las Operaciones de Información disuada a
alguien?" Schwartau advierte que el objetivo de diezmar la infraestructura de un
adversario es "lo más cerca de la guerra que podemos llegar". El autor es
provocativo y práctico en sus conclusiones. Propone un método auto-adaptable para
integrar la detección en tiempo real y la agilidad de respuesta de la empresa
estadounidense y el país, a través de la modificación del sistema militar de
Condiciones de Defensas (DEFCONS) a Ciber-Condiciones (Cy-Con).
"La eliminación de la capacidad de acción racional puede tener
consecuencias completamente imprevistas, incluyendo batallas más prolongadas y
sangrientas que lo que podrían haber sido... Esperar que en un entorno de combate,
altamente fluido, en el que las dos partes emplean la decepción, uno pueda confiar
absolutamente en toda la información es una receta para el desastre," dice Gregory
Witol en Relaciones Internacionales en un Mundo Digital. Este ensayo analiza cómo los
militares Occidentales avanzados han abordado el concepto de Guerra de la Información, y
cuestiona el hecho de que sea realmente posible, porque, "Guerra...seguiría
incluyendo todos los problemas de la "niebla de la guerra" y
"fricción" que han caracterizado a los anteriores enfrentamientos a través de
la historia...y si bien la tecnología de la información "puede brindar a los
comandantes y líderes nuevos instrumentos para trabajar... el hecho de confiar en ellos
plantea nuevos inconvenientes."
La Infoesfera es un nuevo entorno social, un centro para las
actividades humanas, un lugar para el comercio global, y un nuevo ámbito para las
operaciones militares, escribe Michael Vlahos en El Surgimiento de la Infoesfera y Su
Impacto sobre las Operaciones Militares. La arquitectura de la tecnología hace posible
nuevas organizaciones sociales humanas a través de la creación de un nuevo lugar para la
actividad social humana -un nuevo lugar...que las sociedades militares deben compartir.
Vlahos describe el impacto de los sistemas comerciales sobre los militares como un
"riesgo de comportamientos imprevisibles, de adopción de decisiones desintegradas, y
una posibilidad de tener que elegir entre un sistema de comando y control con muchas
imperfecciones, o desmantelar deliberadamente la forma en que se han realizado las cosas
durante cincuenta años. Considera que "El tema más importante del mundo de la
defensa que actualmente vive en el espacio de la infoesfera civil todavía no ha sido
comprendido," "y puede significar un cambio fundamental en la cultura militar y
sus principales organizaciones... un cambio que va más allá de lo que el actual mundo de
la defensa está preparado a aceptar."
"Las tecnologías de la información han cambiado profundamente el
contexto internacional que afecta los intereses canadienses y la conducción de la
política extranjera canadiense," informa Donica Pottie en La Diplomacia y la Era de
la Información: Relaciones Externas en Tiempos de Coacción. Aludiendo a recientes
experiencias, advierte que las influencias externas guían cada vez más la agenda
internacional, tanto a través de los medios como a través de campañas eficaces
realizadas por organizaciones no gubernamentales. "¿Puede Canadá fortalecer nuestra
posición internacional a través de Internet, o nuestros mensajes se perderán en el
cúmulo de información enviada por la Web?," pregunta. "El surgimiento de
nuevos actores internacionales ha puesto fin al monopolio de estados que compiten en el
sistema internacional," agrega, y "es un desafío para el gobierno."
¿Estamos simplemente trabajando demasiado duro para morirnos de miedo?
El Profesor Roger Beaumont escribió, algo desconcertado, en la Autopista de la
Información y mencionó en su ensayo Una Visión Desde la Calle de en Frente: Reflexiones
sobre los Riesgos de Transitar la Autopista de la Información, que "El dilema es
semejante al dilema con el que se enfrentaron los que intentaron analizar el comando y
control una generación atrás... pero mucho más complejo." Nos recuerda que
"los analistas y operadores de hoy están sujetos a restricciones tan inmutables como
la Ley de Ubicación, educación, experiencia, y socialización, y al secreto y la
complejidad." Según su opinión, no es nada sorprendente que la "ISH"
carezca de rumbo, ya que, entre otras cosas, "tenemos dificultad en discernir qué
senderos de la ISH son puramente civiles o militares... y los guerreros profesionales
prefieren participar en una lucha con adversarios dignos." Beaumont ofrece
observaciones interesantes sobre operaciones especiales, guerra psicológica y propaganda
, que, como otros autores advierten, tendemos a olvidar. Eventualmente, agrega, tropezamos
con la barrera de la docilidad -es decir, los límites absolutos sobre nuestra habilidad
"para saber y abordar...para prever las consecuencias más allá del primer orden de
efecto."
Parte II- Sociedad, Ley y Comercio
"La tecnología que cambia los fundamentos, cambia la
sociedad", dice John L. Petersen en Viviendo en un Mundo Alambrado: Sociedad
Cibernética en el año 2020, al proyectar cómo podría ser la vida dentro de 20 años.
Una combinación de poder informático y conectividad "formará la base para una
revolución social diferente a todo lo que hayamos experimentado." Es un mundo de
"telepresencia", en donde "lugar" ya no significa nada, pero todo
puede fijarse dentro de unos pocos centímetros en cualquier lugar de la tierra. Es un
mundo en el que las computadoras aprenden, en el que los agentes personales saben más de
nosotros de lo que desearíamos, en el que la distinción entre realidad e irrealidad,
verdad y ficción, podría ser imposible de discernir: porque, si la cibersociedad es
digital, todo puede ser cambiado.
"Las cibersociedades impulsan sistemas de pensamiento incluídos
en software... que no están sujetos a las restricciones de las leyes naturales...
entonces, ¿qué sucede cuando los sistemas de pensamiento se incluyen en el aparato de
decisión...y qué amenazas emanarán de aparatos de decisión inadecuadamente diseñados?
Esto postula Robert-John Garigue en Piratería de Sistemas de Pensamiento: Una agenda para
la Supervivencia de la Humanidad en las Cibersociedades. Garigue, conocido en Internet por
su pensamiento diferente, trae una nueva y refrescante opinión de una sociedad que ha
"perdido el control de nuestro destino... subyugándonos al orden de cosas de otros,
al sistema de pensamiento de otros." Sostiene que debemos "protegernos a través
de la piratería de sistemas de pensamiento, porque usando el software como el medio para
expresar conocimientos y creencias, los sistemas de pensamiento pasan a ser construcciones
dinámicas y maleables a través de la computadora." El rol controvertido del pirata
adquiere una dimensión sorprendente y provocativa en este ensayo.
¿Es la guerra de la información legal? Los partidarios de esta nueva
forma de guerra "no letal" deberían considerar este tema cuidadosamente,
comenzando con un ensayo de Charles Dunlap La Ley de la Guerra Cibernética: Un Estudio
del Futuro. Dunlap sostiene que los ataques sostenidos y la revancha emprendida pueden ser
legales o no. Todo depende, porque la tecnología va más rápido que la ley. "La
velocidad de esta metamorfosis amenaza con superar la capacidad de la ley de ajustarse al
cambio, a menos que pensemos en forma anticipada." Dunlap considera que "el
punto de partida de la investigación siempre debe ser el grado en el que una nueva
tecnología o medio de guerra puede encontrar un contexto dentro del actual marco legal
del derecho internacional." El autor alude a la importancia de la identificación
positiva del autor antes de emprender la revancha...el ataque cibernético se produce
durante un período de supuesta paz, es muy importante para los guerreros cibernéticos
determinar el estado del agresor ya que los parámetros de la respuesta permisible pueden
diferir radicalmente. Dunlap también examina la legalidad del creciente rol de los
civiles en la guerra -una tendencia que parece estar haciéndolos pasar del
"apoyo" a una participación activa -como sucedió en la Guerra del Golfo.
El país se enfrenta a un dilema con respecto a la codificación: cómo
promover el uso de la codificación con fines honestos sin convertirnos en víctimas de su
uso deshonesto. La era de la "Criptografía" ya ha llegado, en términos de
factibilidad técnica... y llegará a estar en todas partes, en forma integrada y
transparente." Eso dicen los autores de ¿Luz al Final del Túnel?: Encontrando un
Camino en el Callejón de la Política de la Criptografía, cuando describen una amarga
disputa de 25 años que todavía no ha sido resuelta entre el gobierno federal y la
industria, y entre dos opiniones muy diferentes en el Congreso sobre quién controla la
invención y venta de codificación. "En los Estados Unidos...el debate se ha
polarizado tanto que, a primera vista, encontrar una solución razonable al dilema de la
política de codificación parece imposible." Este artículo ofrece una descripción
de una amarga lucha entre un gobierno -que ya no domina el misterioso arte de la
codificación, la comunidad judicial y policial -temerosa de que el acceso sin control a
la codificación inutilice su misión, y una industria que considera que las actuales
restricciones del gobierno la condenan al fracaso en el mercado global.
"La codificación es fundamental para construir una
infraestructura de información global segura y confiable para las comunicaciones y el
comercio electrónico," escriben Dorothy Denning y William Baugh, Jr. en
Codificación en Crimen y Terrorismo. Pero, al mismo tiempo, la codificación brinda a los
criminales y terroristas una herramienta poderosa para ocultar sus actividades." Este
ensayo informa las conclusiones de su evaluación sobre la codificación en manos de
criminales y terroristas. Los métodos de aplicación de la ley favorecidos se verán
gravemente desafiados por el uso generalizado de la codificación, pero no se sabe si los
cambios en la política del gobierno -que el FBI procura obtener con urgencia- alterarán
el panorama en alguna medida significativa.
PARTE III -Operaciones y Guerra de Información
"El interés militar en las operaciones psicológicas ha sido
intermitente...aumentando y disminuyendo durante los conflictos más importante y luego de
los mismos," escribe Charles Williamson en Operaciones Psicológicas En la Era de la
Información. Advierte un nuevo énfasis en las PSYOPS (Operaciones Psicológicas) como un
factor clave en una nueva estrategia que intenta reemplazar el efecto
"disuasivo" de una gran fuerza militar, por el de "prevención" por
persuasión: es decir, entender los procesos de toma de decisiones e influenciar el
comportamiento humano. El autor presenta opiniones sobre la oposición cultural y
sistémica a las PSYOPS y la decepción dentro del gobierno federal.
El coeditor Douglas Dearth teme que las discusiones y los libros sobre
la guerra de información y las operaciones de información "lleven a que se ponga la
atención en la tecnología -especialmente la tecnología de la información: computadoras
y accesorios de comunicaciones...olvidando o descuidando el arte de la decepción en el
ejercicio de nuestra voluntad sobre un adversario. En Decepción, Factores Humanos y
Operaciones de Información, el autor vuelve a narrar el rol estratégico vital
desempeñado en las guerras pasadas por las operaciones psicológicas y de decepción.
"No dejemos que se pierda el arte en el clamor por encontrar soluciones
técnicas," implora el autor, "Debemos quitarles a los pensadores militares
convencionales su fascinación por la guerra cinética."
En Implementando el SOFTWAR , Chuck deCaro describe una victoria
táctica aplastada por una pérdida estratégica en Irak, donde Saddam Hussein nuevamente
demuestra ser el maestro de un arte de manipulación de la televisión: una estrategia que
Estados Unidos defiende pero que aparentemente no desea o no puede dominar. deCaro, quien
visitó Bosnia en 1997, describe su proyecto de utilización de la TV para herir
fatalmente a un dictador en Iraq y para manejar la opinión pública en Bosnia.
La exitosa transición de la guerra cinética a las operaciones de
información exige una fusión de la historia que produjo la táctica actualmente empleada
por cada servicio militar, con la teoría y la comprensión de los imperativos de la
tecnología. Esto sostiene Michael Loescher en El Surgimiento del Comando y Control, quien
describe el creciente rol del responsable de la adopción de decisiones en el campo de
batalla y la "Tecnología que impone nuevos obstáculos sobre un comandante que la
energía personal no puede superar." Sostiene que la historia muestra ganadores y
perdedores, en base a su comprensión de la nueva tecnología y los medios para emplear
mejor las nuevas herramientas.
¿Cómo adaptamos una estrategia de "ir a la guerra" a una
operación de paz multinacional? "Bosnia es un prototipo viviente de una operación
de contingencia pos-Guerra Fría," escribe Larry Wentz en Operaciones de Información
de la Coalición: La Experiencia IFOR, "y debemos aprender las lecciones correctas
sobre alguna debilidad patente en la doctrina y la falta de voluntad política por parte
de las Naciones Unidas, la OTAN, y alguna otra nación miembro que pudiera impedir o, por
lo menos, limitar el grado de implementación de las Operaciones de Información
(IO)." La "doctrina de las IO", dice el autor "fue prácticamente
inexistente para las Naciones Unidas y la OTAN, especialmente para el apoyo militar a las
operaciones de paz... planteando una cuestión fundamental con respecto a si las Naciones
Unidas y la OTAN tendrían la voluntad política de emplear una estrategia de esa
naturaleza en una operación de paz del mundo real." Sostiene que la integración
funcional es "un trabajo suficientemente difícil a nivel nacional y la integración
de las funciones de las operaciones de información al entorno multinacional será un
desafío real." Wentz concluye que "tal vez todavía no seamos lo
suficientemente inteligentes para emplear las operaciones de inteligencia como una
estrategia completamente integrada."
En el artículo Extendiendo el Comando y Control, su autor menciona los
riesgos por parte del departamento de defensa de una creciente dependencia en una
infraestructura de base civil, para la paz, crisis y necesidades de guerra: una estructura
que acompaña al gobierno sin ningún acuerdo formal que garantice el rendimiento. Algunos
advierten la necesidad obvia de la "Brigada de Contratación", lo que plantea
algunas cuestiones morales, éticas y legales. Este artículo describe lo que el autor
considera como una necesidad apremiante de que los militares definan cuidadosamente sus
puntos de interface entre aquéllos con uniforme y sin uniforme, e inicien la tarea de
"estratificar" y apartarse de algunos de los riesgos mayúsculos de las redes
comerciales globales ampliamente conectadas.
Cada uno de los artículos menciona una creciente dependencia de los
militares en el sector privado y la necesidad de establecer una relación más formal y
duradera con los expertos civiles, de quienes tanto dependemos. Richard Forno, alude a la
tradicional dependencia en los componentes de la Reserva, y sugiere en INFOCORPS-Una
Propuesta Unica para una Misión Unica, una respuesta -tal vez basada en la Patrulla
Aérea Civil.
El Concepto de Operaciones de Información se describe en el Manual de
Campo 100-6. Adquiere vida en Implementando Operaciones de Información (IO) en
Bosnia-Herzegovina, una nota esperanzadora que describe la "misión multinacional de
paz" de la 1° División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos. Este
artículo, cuyos coautores son Garry Beavers y Stephen Shanahan, revela las actividades
clave de la Guerra de Información del Ejército de Estados Unidos en apoyo a los
comandantes de campo, y cómo la planificación tradicional de campañas militares puede
ser -y fue- adaptada a las operaciones no letales.
PARTE IV - Inteligencia, Evaluación y Modelos
"¡Estamos planificando con los ojos completamente cerrados!... El
mantenimiento de la paz en materia de información es la forma más pura de guerra, pero
la mayoría de los guerreros tradicionales serán reticentes a aceptar su premisa
fundamental: que la inteligencia es, en realidad, un sustituto virtual de la violencia,
para el capital, para el trabajo, para el tiempo y para el espacio." Esto sostiene
Robert Steele en su ensayo El Mantenimiento de la Paz en materia de Información: La Forma
más Pura de Guerra. Por su naturaleza, el mantenimiento de la Paz en materia de
Información debe basarse casi exclusivamente en fuentes abiertas y servicios disponibles
del sector privado, exigiendo la elaboración de una nueva doctrina de inteligencia
nacional que ubique los fundamentales aportes clasificados de las comunidades
tradicionales de inteligencia nacional dentro del contexto de una comunidad de
información global más grande." Sin embargo, Estados Unidos continúa
"desestimando los fundamentales desafíos en materia de inteligencia asociados con la
inteligencia sociológica e ideo-cultural; la inteligencia demográfica; y la inteligencia
ambiental."
En su ensayo, Evaluando la Amenaza de la Guerra de Información
proveniente de Grupos Sub-estado, Andrew Rathmell demuestra las posibilidades y
limitaciones de un método para cuantificar las amenazas, empleando ejemplos del mundo
real de las actividades de los grupos sub-estado. Advierte que "En este nuevo
entorno, los enfoques tradicionales con respecto a la Seguridad de la Información y la
Garantía de la Información deben ser complementados con nuevos enfoques que sean capaces
de focalizar recursos defensivos contra un mayor espectro de amenazas...formulando
metodologías de análisis que permitan a los gobiernos y a las empresas evaluar la
amenaza de ataque, detectar si un ataque está en camino, evaluar la naturaleza, grado y
origen del mismo y predecir las posibles acciones del enemigo." Rathmell expone su
metodología a través de la evaluación de los motivos, posibilidades y métodos de un
grupo fundamentalista islámico y el movimiento Republicano Irlandés.
La comunidad de inteligencia está luchando por encontrar un acceso
adecuado al campo de batalla de la guerra de la información -que se extiende fuera del
globo y hacia el espacio. Nicholas Chantler escribe en su ensayo Preparación de
Inteligencia del Campo de Batalla de la Guerra de Información, que "en muchas
dependencias de militares profesionales de países Aliados, la Preparación de
Inteligencia del Campo de Batalla (IPB) ha sido anunciada como una panacea, una
metodología "curalotodo" que puede ser utilizada para resolver todos los
problemas militares... una metodología eficaz que también puede ser aplicada fuera del
entorno militar." Es decir, cosas tales como asistencia humanitaria y alivio de
desastres; apoyo a operaciones contra las drogas; operaciones de paz; lucha contra el
terrorismo; demostraciones de fuerza; ataques y asaltos; operaciones de evacuación de no
combatientes; aplicación de la paz; apoyo en sublevaciones, y apoyo a autoridades civiles
internas. Chantler explica un método para la nueva aplicación de la IPB.
En sus raíces, este ensayo es sobre una guerra prolongada, la teoría
del caos; la ciencia de la intuición, y la explotación creativa del riesgo. Sostiene que
la conectividad de la red -masiva y dinámica- exige un "cambio radical de la forma
en la cual se implementa la definición de información según la infraestructura, los
requisitos de información, los indicadores y las advertencias": Un cambio que
ningún grado de automatización podrá superar. J.P. MacIntosh sostiene en Conectividad:
El Espacio, el Tiempo y la Explotación del riesgo en la Era de la Información, que la
naturaleza incesante del cambio es generalmente desestimada porque todavía evaluamos los
acontecimientos en términos de que sean estáticos en tiempo y espacio. Sostiene que
"Lo que está en juego es la cuestión esencial del riesgo... En la era de la
Información, refutar la conectividad no es una base contundente para la simplicidad,
defensa o seguridad." Mackintosh expone lo que él considera un tratamiento
radicalmente diferente del riesgo, en base a la conectividad masiva y dinámica -una tarea
que el autor confiesa que es "muy ambiciosa". MacIntosh concluye con un resumen
increiblemente suscinto : "En forma similar, los defensores del entorno operativo
común deben comprender que una memoria universal puede ser común sólo para
clones."
La Defensa contra las Operaciones de Información no es ni económica
ni puede obtenerse con facilidad, dicen los autores de Un Marco Modelo para la Amenaza de
las Operaciones de Información y la Infraestructura de un País. Se requerirá de áreas
técnicas y administrativas diferentes para desarrollar las herramientas de software y
hardware, los procesos y los procedimientos necesarios para garantizar la disponibilidad,
integridad y protección de la información: el problema fundamental es la habilidad para
identificar y analizar la amenaza. Gass y Romet presentan un marco para describir la
amenaza potencial de las Operaciones de Información de un adversario contra la
infraestructura de un país. El producto final es una acumulación de diferentes pasos que
determinan la capacidad tecnológica de un actor, una capacidad de IO deducida por una
matriz de utilidad tecnológica, y aplicada a la actual actividad IO/IW. La amenaza
potencial se aplica, luego, a la infraestructura de una país. El modelo también
considera el efecto de daño colateral de los componentes de la infraestructura.
PARTE V - Realidad
En su artículo Fundamentos Críticos de la Seguridad de
Infraestructura: Una década de Definiciones, John Alger detalla el paso de la guerra de
información a las operaciones de información, -una visión que abarca todas las
funciones militares en la paz y la guerra. La cuestión relativa a la protección de la
información continúa sin resolverse: quién la realiza, por qué y cuando- y
probablemente nunca lo sea hasta que sea resuelta por una emergencia.
"¿Cómo se puede enseñar algo que no se puede definir?" La
"copa está medio llena y pierde", concluye Dan Kuehl en su evaluación de los
esfuerzos por integrar la guerra de tercera ola a los programas del colegio militar.
Educación Para la Guerra de Información: ¿La Copa está Medio Llena o Medio Vacía?
analiza el sistema de educación militar profesional en cuanto a las demandas de Visión
Conjunta 2010.
Los editores procuraron obtener una visión internacional de la
revolución de la información, y cada nación -advierte Patrick Tyrrell, "posee su
propia agenda". A medida que desaparece la amenaza de la Guerra Fría, disminuye el
compromiso de las naciones con los objetivos de la Alianza y los factores económicos y
políticos adquieren importancia. En Guerra Cibernética: El Rol de los Aliados y Socios
de la Coalición, el Capitán Tyrrell advierte que los militares a menudo no comprenden el
rol de la información en su empresa y es incluso menos probable que se formulen serias
preguntas en una coalición. "La política limitará la eficacia de cualquier enfoque
de la coalición...(y) Las interrupciones entre los sistemas de información de las
fuerzas nacionales pueden tener consecuencias catastróficas."
En una era que podría caracterizarse por el ataque electrónico y la
denegación de servicio, no se sabe si los militares convencionales tienen los medios -o
incluso la responsabilidad- para defender a las infraestructuras nacionales esenciales de
otra cosa que no sea el ataque convencional tradicional. "Esto plantea la cuestión
del propósito y la utilidad de los establecimientos militares" concluye el coeditor
Douglas Dearth en este ensayo, Imperativos de las Operaciones de Información y la Guerra
de Información. Otros han sido más expertos que nosotros en el manejo de las
percepciones del público internacional y nuestra estructura de decisión a través de
prácticas engañosas altamente eficaces y campañas de guerra psicológica. Las
operaciones psicológicas y la decepción son herramientas estratégicas para ser
concebidas, organizadas y controladas en los niveles superiores: sostiene que no son armas
tácticas. Nuestro Sistema de Planificación Deliberada es apreciado, pero no es adecuado
para los conflictos episódicos, donde cada fase puede durar semanas, días u horas.
Concluye que "los militares necesitan un proceso que aborde la complejidad y el
éxito frente al caos," y estos objetivos deben lograrse trabajando, en forma
conjunta, con nuestros aliados.
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