ROBERT J. BUNKER
La publicación del artículo escrito por el Coronel (USAF) Owen E. Jensen, titulado:
Information Warfare: Principles of Third-Wave War en la edición del Airpower Journal del
invierno de 1994, constituye un evento significativo. Los conceptos
"tofflerianos", los cuales han ganado tanta credibilidad dentro del Ejército de
los Estados Unidos, están comenzando a influenciar el diálogo que se sostiene dentro de
la Fuerza Aérea sobre la guerra futura basada en la información. En ese artículo el
Coronel Jensen alega que "los Toffler probablemente proporcionan la explicación más
clara y precisa de cómo evolucionó este nuevo tipo de guerra."1
Antes de que la Fuerza Aérea adopte abiertamente la trinidad "toffleriana" de
las formas de guerra agraria, industrial y de información, primero debe realizarse una
reflexión bien informada. Esta reflexión exige un entendimiento de las tres teorías
dominantes sobre la guerra del futuro, las cuales en la actualidad se discuten en las
revistas militares la guerra de cuarta generación, la guerra de la tercera ola y
la guerra de la cuarta época.2 Estos modos de guerra y las perspectivas sobre la
revolución en los asuntos político-militares (Revolution in Political and Military
Affairs RPMA) se deben analizar, en particular, porque estas suposiciones proveen
la base detrás de la proyecciones de cada teoría de la guerra futura.3 En casos donde la
metodología detrás de estas suposiciones resulta deficiente, debe constituir una
preocupación, porque si una teoría no puede explicar con exactitud los modos de guerra y
las revoluciones militares del pasado, de seguro no podrá explicar las del futuro.
Sólo después de que se lleve a cabo un análisis de esta índole, los oficiales de la
Fuerza Aérea estarán en condiciones de decidir cuáles atributos del marco
"toffleriano," y en particular de los marcos rivales, deben utilizarse en la
elaboración de los principios posclausewitzianos de la guerra del futuro.4 Este artículo
provee una reseña y una sinopsis de cada una de las teorías rivales, su impacto y
deficiencias, además de ofrecer una comparación conceptual limitada de manera que dichas
decisiones basadas en la buena información se puedan comenzar a tomar independientemente.
GUERRA DE CUARTA GENERACION (1989)
Esta teoría fue elaborada por William S. Lind y cuatro oficiales del Ejército y del
Cuerpo de Infantería de Marina (Army and the US Marine Corps USMC) de los Estados
Unidos.5 El señor Lind, quien ha fungido en calidad de ayudante legislativo para dos
senadores, es el director de un grupo de especialistas académicos en la materia y es una
autoridad en maniobras de guerra. La guerra de cuarta generación es principalmente una
teoría a nivel táctico, la cual a veces abarca los niveles operacionales, y está
situada en la era moderna, desde el Tratado de Westfalia en 1648 hasta la actualidad
(tabla 1). Fue publicada simultáneamente en la edición de octubre de 1989 del Marine
Corps Gazette y del Military Review.
Esta teoría está basada en una dialéctica cualitativa derivada del conflicto entre
tésis y antítesis y no se ha elaborado satisfactoriamente. La introducción de
cualquiera de las dos tecnologías o ideas se considera como la base para cada generación
subsiguiente de guerra. Dentro de este contexto, las revoluciones militares están
consideradas como innovaciones tácticas, posiblemente operacionales, que producen una
ventaja decisiva a todo el que se adapte a ellas primero. Por esta razón, la revolución
militar de la actualidad se podría comparar en envergadura con la que tomó lugar en la
década de los años 20s y 30s.
En respuesta a varios artículos escritos por este autor y el Tte Cnel Thomas Hammess,
Lind y dos colegas Infantes de Marina llevaron a cabo un reevaluación de esta teoría la
cual fue publicada en una edición del Marine Corps Gazette en diciembre de 1994 y en la
que sus perspectivas teóricas permanecieron básicamente intactas.6 Las ideas, y no la
tecnología, dominarían la guerra del futuro. Estos autores solamente dieron un paso más
allá para dar a conocer fuertes opiniones sobre la posible fragmentación de la sociedad
americana a causa del abandono de la cultura judeo-cristiana.
Guerra de primera generación (tecnología)
Este tipo de guerra, la cual surgió alrededor de 1648, estaba basada en el fusil de
cañón liso y las tácticas concentradas en la línea y la columna. Este generación de
guerra era lineal y presenció el despliegue de pequeños ejércitos profesionales que
dependían de la práctica rígida para aumentar su potencia de fuego. Vale destacar que
en esta generación estaban incluídos los ejércitos revolucionarios franceses a pesar de
su bajo nivel de adiestramiento y su práctica de desplegar frentes masivos de efectivos.
Estos ejércitos representaban la antítesis del sistema militar prusiano, el cual
anteriormente había dominado este tipo de guerra.
Guerra de segunda generación (tecnología)
La segunda generación "fue una respuesta al rifle de cañón liso, a las armas de
retrocargas, al alambre de púa, a la ametralladora y al fuego indirecto".7 Las
tácticas permanecieron lineales a pesar de que el fuego y el movimiento eran comunes
mientras las tropas se desplazaban lateralmente. La potencia de fuego en masa reemplazó a
los efectivos militares en masa a lo que el fuego indirecto comenzaba a dominar el campo
de batalla. Esta generación presenció el reconocimiento y adopción formal del arte
operacional elaborado por los prusianos.
Guerra de tercera generación (ideas)
La guerra de tercera generación se basó en las ideas en lugar de la tecnología. Las
tácticas de infiltración alemana ideadas durante la I Guerra Mundial eran verdaderamente
no lineales, lo cual dio por resultado que se dependiera de la maniobra en lugar del
desgaste gradual de recursos militares para destruir una fuerza enemiga. Estos conceptos
fueron aplicados a la creación del tanque y abstraídos al nivel operacional para formar
la base de las campañas de la guerra relámpago ("blitzkrieg") de la II Guerra
Mundial, las cuales estaban concentradas alrededor del tiempo y no del lugar.
Guerra de cuarta generación (tecnología)
Propuesta originalmente por Lind y otros en un artículo escrito en 1989, como una de las
dos alternativas de la guerra del futuro que podrían surgir, estos autores abandonaron
esta trayectoria de la guerra por una trayectoria basada en la idea una vez que se
vinculó dicha teoría al libro escrito por el Dr. Martin van Creveld's en 1991 titulado
The Transformation of War. Esto resulta lamentable porque el potencial que ofrece el
armamento accionado por la energía, los sistemas automáticos y las operaciones basadas
en los medios de comunicación vislumbrados en la trayectoria de la guerra tecnológica
fue preciso y se mencionan en las otras dos teorías incluidas en este ensayo.
Guerra de cuarta generación (idea)
La emergente cuarta generación propuesta por Lind y otros ahora, prevé estar firmemente
basada en las ideas, en particular las ideas no occidentales. El terrorismo, el cual
sobrepasa las fuerzas militares tradicionales y ataca directamente a la población civil
de una nación, es considerado un componente importante de este modo de guerra. La base
transnacional o no nacional del terrorismo lo hace extremadamente difícil de combatir.
Finalmente, esta forma de guerra no es típica de una guerra trinitariana y, por ello, es
posclausewitziana.
Impacto. A pesar de que se publicó simultáneamente en los diarios del Cuerpo de
Infantería de Marina y del Ejército, esta teoría ha ocasionado más impacto en el
Cuerpo de Infantería de Marina. Aparentemente, este impacto ha surgido a causa del gran
interés por parte del Cuerpo de Infantería de Marina a causa de los conflictos de baja
intensidad, la insurgencia y el terrorismo en el que la teoría está enfocada (v.gr., el
otro tipo de guerra futura que se está desarrollando). En vista de que la teoría de la
cuarta generación está más enfocada en lo subnacional y la amenaza no occidental a
nuestro gobierno, en lugar de ofrecer cualquier sugerencia sobre qué se debe hacer para
atacarla, su influencia dentro del Cuerpo de Infantería de Marina ha permanecido
limitada. Esta teoría no ha influenciado de manera obvia la opinión de la Fuerza Aérea,
la Armada o del Ejército.
Críticas. Una enérgica crítica de esta teoría surgió por primera vez en la edición
de otoño de 1993 de la revista Parameters en un artículo escrito por el Mayor (USMC)
Kenneth Mckenzie.8 Sus argumentos, bien elaborados y convincentes, estaban dirigidos hacia
los defectuosos cimientos metodológicos e históricos de la teoría. No obstante, las
discusiones en contra de su aplicabilidad tuvieron menos éxito y fueron criticados
enérgicamente por van Creveld en la siguiente edición.9
Yo formulé críticas en contra de los atributos metodológicos e históricos de esta
teoría en un artículo publicado en el Marine Corps Gazette en septiembre de 1994. De
especial inquietud constituyó el hecho de que el desacoplamiento de la tecnología y las
ideas da como resultado un modelo de un modo de guerra erróneo. Aún así, a pesar de que
se sugirió que el paradigma de la cuarta época, de más envergadura y más abarcador,
era la que mejor explicaba la "revolución militar" de nuestro voluble mundo
moderno, la teoría de Lind y de otros fue considerada como visionaria.
La crítica y el apoyo publicados en varios artículos de la edición del Marine Corps
Gazette de marzo de 1995 ahora se han concentrado en una reevaluación de la guerra de la
cuarta generación.10 Esa reevaluación ha suscitado un debate controversial sobre la
utilidad básica de esta teoría y hacia donde la sociedad americana y el Cuerpo de
Infantería de Marina están encaminados.
GUERRA DE LA TERCELA OLA (1993)
Una referencia a la guerra de la tercera ola fue publicada en el Los Angeles Times en un
artículo escrito por Alvin y Heidi Toffler.11 No fue sino hasta la publicación en 1993
de su libro titulado War and Anti-War: Survival at the Dawn of the 21st Century que la
teoría de la guerra de la tercera ola se dio a conocer a gran escala.12 Alvin Toffler es
uno de los más conocidos futuristas del siglo XXI. El se ha desempeñado en calidad de
corresponsal en Washington, de editor adjunto de la revista Fortune, de erudito invitado,
y de asesor de varias corporaciones importantes. Junto con su esposa Heidi, ha escrito
varios libros y artículos que le han dado popularidad a sus ideas.
War and Anti-War es la continuación de estos escritos anteriores y el primer intento de
estos autores de analizar los asuntos militares. La guerra se considera una extensión de
las actividades tendientes a la obtención de riquezas en una sociedad. Por esta razón,
la guerra está subordinada al frecuente modo de producción de la sociedad. Muy parecida
al materialismo marxista sin las reglas extra, esta teoría considera que el desarrollo de
la humanidad se lleva a cabo en tres olas (v.gr., "supercivilizaciones") a
través del curso de la historia.
Según esta teoría, las revoluciones militares están consideradas como eventos
monumentales que marcan la elaboración de nuevas formas de guerra:
"Una revolución militar, en el sentido más completo, sólo ocurre cuando una nueva
civilización surge para desafiar a la antigua, cuando una sociedad entera logra
transformarse, obligando a sus fuerzas armadas a cambiar todos los escalones
institucionales al mismo tiempo, desde la tecnología y la cultura hasta la organización,
tácticas, adiestramiento, doctrina y logística. Cuando esto sucede, la relación entre
las Fuerzas Armadas se transforma en lo que respecta a la economía y la sociedad, y el
balance del poder militar en la tierra se deshace."13
Según esta percepción, la revolución militar que presenciamos en la actualidad es
considerada tan significativa como la Revolución Francesa de finales del siglo XVIII.
Guerra de la primera ola (agraria)
Esta forma de guerra está basada en ejércitos cuya organización, equipo y liderazgo son
deficientes, y que se comprometen en combates sólo en determinadas temporadas. Las
órdenes se transmiten verbalmente, la paga es irregular y por lo regular en especie, y la
naturaleza del combate es cara-a-cara. Ejemplos de civilizaciones de la primera ola
involucradas en este tipo de guerra son la Grecia clásica, las de la Europa feudal y la
China antigua. Las legiones romanas en su apogeo se destacaban como una excepción a este
concepto.
Guerra de la segunda ola (industrial)
La forma de guerra de la segunda ola está considerada como una representación de la
revolución industrial. Los ejércitos en masa, utilizando armamento estandarizado
producido en las líneas de montaje, trababan guerras ilimitadas basadas en el desgaste.
Los oficiales eran militares instruidos en academias militares que comunicaban sus
órdenes por escrito. La ametralladora y las fuerzas mecanizadas ocasionaron la creación
de tácticas totalmente nuevas. La guerra dejó de ser una contienda entre dos gobernantes
y se convirtió en una lucha entre pueblos unidos por naciones-estados. Esta forma de
guerra alcanzó el punto culminante de su capacidad de destrucción masiva con la
creación de las armas nucleares almacenadas por las superpotencias.
Guerra de la tercera ola (conocimiento)
Esta forma de guerra emergente está basada en una nueva economía regida por la
información.14 De todas las formas de guerra previstas por los Toffler, ésta fue sobre
la que más se escribió. Las municiones guiadas por precisión, los robots, la
tecnología no mortífera, el armamento dirigido por energía y los virus en las
computadoras son todos considerados atributos de la guerra de la tercera ola. La
eliminación de masas enteras de población, las capacidades para encontrar su nicho y la
guerra cibernética también se tratan y, como resultado, han servido para informar a los
oficiales militares acerca de desarrollos tecnológicos avanzados. Junto con la
presentación de estas intrigantes y exóticas tecnologías se encuentran una multitud de
preguntas referentes al potencial de su impacto en las fuerzas armadas y su factibilidad.
Lamentablemente, a veces se ignoran las implicaciones que dichas tecnologías ejercen
sobre la ética militar y las ideas sociales. No obstante, la naturaleza de la forma de
guerra de la tercera ola es posclausewitziana y correcta en muchas de sus implicaciones
técnicas.
Impacto. La teoría de la guerra de la tercera ola, con su orientación futurista y de
alta tecnología, ha tenido un impacto significativo en la opinión de los oficiales de
más alto rango del Ejército, en particular, el General Gordon R. Sullivan, el antiguo
Jefe de Estado Mayor del Ejército. Como resultado, algunas de sus ideas están
directamente relacionadas con la creación del "Ejército de la Era de la
Información" previsto en el Folleto 525-5 del Comando de Adiestramiento y Doctrina
(Trainning and Doctrine Command TRADOC), titulado "Operaciones de la Fuerza
XXI". Además, sus formas de guerra se han publicado en por lo menos una publicación
oficial del Ejército, y los oficiales del Ejército citan constantemente a los Tofflers
en simposios militares. No obstante, ahora que el General Sullivan se ha retirado, quizás
la influencia institucional de esta teoría en el Ejército sea transitoria. En vista de
que ahora es que el Cuerpo de Infantería de Marina y la Armada están comenzando a entrar
en el aspecto tecnológico avanzado del debate RPMA, este concepto de la guerra no ha
ocasionado poco impacto en ambos servicios. Tal como se mencionó en la introducción, las
ideas de la guerra de la tercera ola están comenzando a infiltrarse en el debate de la
Fuerza Aérea, la cual en la actualidad está interesada en los aspectos informativos de
la guerra del futuro.
Críticas. Las críticas de la teoría "toffleriana" están aumentando
paulatinamente, al igual que la influencia que ésta ha tenido en los líderes del
Ejército de más rango es ahora más obvia. A pesar de que los aspectos progresivos de
esta teoría están considerados como contribuciones significativas hacia el pensamiento
futuro de librar la guerra, sus olas de guerra tal como lo hemos mostrado el
Coronel Richard Swain y yo, no poseen una base en la realidad histórica.15
El Doctor Metz, un antiguo profesor del Colegio de Guerra de la Fuerza Aérea, a la vez
que expresaba sus inquietudes sobre la fama que goza la teoría de la guerra de la tercera
ola dentro de las Fuerzas Armadas, comenzó a criticar el significado de la teoría en la
edición de Parameters del invierno 199495. En un ensayo publicado en la revista
Military Review de mayo-junio de 1995, yo emprendí un ataque más directo sobre la
utilidad de esta teoría al sostener que sus formas previstas de la guerra son imperfectas
y, como resultado, quizás constituyan una carga en lugar de un beneficio para el debate
del Ejército sobre la RPMA.
Los Tofflers tienen razón al alegar que dentro de nuestra sociedad está ocurriendo una
transformación monumental. En vista de que ellos son, ante todo futuristas, han tenido
que lamentablemente explicar esta transformación interpretando la historia de manera que
se ajuste a su teoría abstracta de las supercivilizaciones.
GUERRA DE LA CUARTA EPOCA (1994)
El Dr. T. Lindsay Moore y un servidor, elaboramos esta teoría de la guerra en 1987 para
un seminario de investigación sobre la guerra clásica en la Escuela de Posgrado de la
Universidad de Claremont. En la actualidad estamos enseñando a nivel de posgrado en el
campo de estudios sobre la seguridad nacional y en nuestros intentos de investigación
dependemos principalmente del análisis histórico. El concepto de guerra de la cuarta
época está basado en una teoría de ciencias políticas que examina el desarrollo de la
civilización occidental durante los últimos 2.500 años. El cambio en la cimiente de la
energía social, la cual impacta de manera directa en las formas de gobierno y sus
sistemas económicos y militares, guía las hipótesis que apoyan esta teoría. La teoría
en sí tiene que ver con la subida y caída de las comunidades políticas, las eras
cíclicas del dominio mercenario y los modos de desarrollo de la guerra occidental. A
causa de las inmensas inquietudes sobre la seguridad nacional que esta teoría provoca, la
misma se ha elaborado a propósito durante los últimos nueve años para uso de los
militares y políticos estadounidenses.
A pesar de su amplia envergadura, muchos de los componentes de la guerra de la cuarta
época están por publicarse. Documentos pertenecientes a esta teoría has existido desde
1989, con parte de la teoría se publicó por primera vez en un artículo del Marine Corps
Gazette de septiembre de 1994.16 Hasta la fecha, solamente se han publicado los atributos
de la guerra terrestre de esta teoría que aún continúa evolucionando.
Esta teoría divide la civilización occidental en cuatro épocas basadas en la energía
(tabla 3). Cada época consta de una o más secuencias de energía, y cada una de las
mismas expresa sus propios modos de guerra basada en la explotación experimental e
institucional de cierta forma de energía (v.gr., humana, animal, máquina, motor,
posmotor). A los sistemas militares se les considera una síntesis de la tecnología y las
ideas que difieren cualitativamente entre los modos de guerra. En este contexto, la
civilización occidental considera que las revoluciones militares son el logro de un nuevo
umbral de energía. Las revoluciones militares dentro de las épocas (v.gr., dentro de una
paradigma de energía) se consideran un fenómeno menos desastroso, mientras que las
revoluciones militares entre las épocas (v.gr., entre paradigmas de energía) se
consideran eventos de cambios masivos en la civilización.
Basada en las tendencias históricas aisladas en esta teoría, la actual RPMA representa
una revolución militar entre las épocas que pondrá la supervivencia de las formas de
dominio político de la actualidad, la nación estado, en duda y, como resultado,
motivará una forma posmoderna de comunidad política. Esta revolución militar, en la
actualidad en su etapa temprana, está considerada de igual magnitud que el Renacimiento
Europeo.
Guerra de la primera época (clásica)
La guerra de la primera época existió dentro del mundo clásico y estaba basada en la
explotación de las formas humanas de energía. Los dos modos de guerra que surgieron
fueron la guerra helénica, basada en la falange, y la guerra romana, basada en la
legión. La economía durante toda esta era se basaba en la esclavitud, las ciudades
estado constituían la base de la comunidad política, y el paradigma ideológico
predominante estaba fundado en la virtud (v.gr., la relación y las diferencias entre los
amos y los esclavos).
Guerra de la segunda época (medieval)
La guerra de la segunda época tuvo lugar dentro del mundo medieval. Esta época consta de
tres modos de guerra y está basada en la explotación de las formas animales de energía.
Las incursiones sobre las fronteras de Europa introdujeron la guerra basada en la
caballería en masa, lo que dio por resultado la caída de Roma y el período de
barbarismo en occidente. Los estados sucesores en la mitad occidental de este gran imperio
respondieron con la creación de fuerzas de caballería autóctonas. Bajo las
subsiguientes monarquías feudales, estas fuerzas se convirtieron en caballeros. La
economía durante esta época se basaba en la posesión de tierras, el estado feudal se
convirtió en la forma de política principal y la ideología estaba apoyada en la divina
providencia bajo los vestigios de la Iglesia.
Guerra de la tercera época (moderna)
Esta moderna o tercera época de la guerra existe sobre un paradigma de
energía basado en la mecánica. Este paradigma consta de dos secuencias de energía
basados en la mecánica y el motor, respectivamente. La primera secuencia de energía,
basada en la energía de la máquina, presenció el surgimiento de los ejércitos
mercenarios durante la era dinástica y su subsiguiente institucionalización durante la
era del absolutismo. El mercantilismo representaba el modo principal de producción y los
estados dinásticos la forma política principal. La segunda secuencia de energía, basada
en la energía del motor, presenció el surgimiento de la guerra corporativa introducida
por las primera etapas de la Francia napoleónica y el desarrollo del concepto alemán de
la guerra relámpago ("blietzkrieg") en su última y más moderna etapa
institucionalizada. El capitalismo reemplazó al mercantilismo como la base de la
economía, y la nación-estado reemplazó al estado dinástico como el punto principal de
la organización política.
Guerra de la cuarta época (posmoderna)
La guerra de la cuarta época representa la guerra emergente del mundo posmoderno. En la
actualidad se desarrollan dos modos iniciales de guerra basados en las fuentes de energía
posmecánica. Estas son la guerra de tecnología avanzada y la guerra no perteneciente a
occidente. La guerra no perteneciente a occidente es una mezcla de terrorismo y conflicto
de baja intensidad (Low Intensity Conflict LIC) y constituye un reto al dominio
occidental en la guerra moderna. Este es un modo de guerra equivalente en muchos aspectos
a la guerra de cuarta generación basada en la idea.17 Además, la creciente urbanización
de las naciones en desarrollo a nivel mundial, se prevé como una contradicción al
dominio que dentro de la guerra moderna goza el occidente en sus operaciones de ultramar.
Lo anterior ocurre a causa de la degradación de la superioridad del armamento de calidad
en el terreno restringido de los barrios pobres y superpoblados de la ciudad y el problema
de distinguir los combatientes individuales entre las masas de inocentes civiles.
La guerra de tecnología avanzada representa el surgimiento de nuevas tecnologías
militares tales como las armas guiadas por precisión, la guerra de información, el
armamento no mortífero, las unidades automáticas preparadas para la guerra y el
armamento accionado por la energía. Tanto Lind como los Tofflers reconocen este
surgimiento de nuevas tecnologías, aunque los Tofflers fueron los únicos en incorporarlo
a su proyección de la guerra del futuro. Mientras que los Tofflers opinan que el
Ejército de los EE.UU. adoptó su doctrina de tecnología avanzada durante la Guerra del
Golfo Pérsico, yo soy de la opinión que esta teoría sólo desempeñó un papel temporal
y que no ha alterado de manera significativa la doctrina de batalla aire-tierra basada en
los principios de la guerra moderna.
Impacto. A pesar de haber contribuido a cambiar el rumbo de los debates teóricos dentro
del Cuerpo de Infantería de Marina, alejándolos de la guerra de maniobras hacia la
tecnología avanzada y los aspectos de la RPMA no occidentales de la guerra, el impacto de
la teoría de la guerra de la cuarta época ha estado limitado.18 Con respecto al
Ejército, esta teoría se está utilizando en la actualidad para ayudar a desafiar las
premisas básicas detrás de las operaciones salvo el concepto de la guerra
(Operations-Other-Than War OOTW), las implicaciones de la fuerza político-militar
de la tecnología no mortífera y los conceptos básicos del espacio de batalla.19 Dentro
de la Fuerza Aérea o de la Armada no se ha notado ningún impacto salvo una indagación
por parte del Mando de Doctrina de la Armada con respecto a las aplicaciones navales de
esta teoría.
Críticas. Aún no ha habido tiempo para que se desarrollen críticas profundas en
reacción a esta teoría. En comentarios anteriores se ha mencionado su fracaso por no
tratar los desarrollos en la guerra aérea, la falta de hincapié en la tecnología de la
información avanzada, la falta de reflexión sobre la realidad de la batalla y por
confiar demasiado en un sólo factor (v.gr., la energía) para explicar los cambios
históricos. A la vez que se publican más componentes de esta teoría, fuertes críticas
tales como aquellas hechas por el Tte Gen Retirado (USMC) Victor H. Krulak indudablemente
estarán dirigidos hacia la teoría.20
RESUMEN
Tal como mencioné anteriormente, los Tofflers han promovido la teoría más popular de la
guerra del futuro. No obstante, los componentes de la teoría de la guerra de la tercera
ola pueden ser seriamente defectuosos. Por ello, esta teoría se debe comparar con las
otras dos teorías destacadas en este ensayo antes de que se le reconozca como la
autoridad en este tema. A manera de ayuda en esta comparación, los modos de guerra dentro
de cada marco se han colocado lado a lado para analizarlos.
Las subépocas dentro de la guerra de la cuarta época proporcionan las delineaciones más
detalladas de la historia occidental de las tres teorías presentadas en este ensayo. La
razón de ello es que esta teoría fue antes que nada un modelo de tendencias históricas
y no fue sino hasta los últimos años que se ha comenzado a utilizar para predecir los
futuros modos de guerra. Comparadas con los modos de guerra expresados en la teoría de la
cuarta época, las olas de guerra previstas por los Toffler aparecen tal cual son,
programas de televisión superficiales.21
Por otra parte, las generaciones de la guerra moderna elaboradas por Lind y sus colegas,
pueden compararse a las subépocas de esta teoría. La razón de ello es que sus
generaciones se aproximan a modos de guerra de la actualidad que han existido a través de
las últimas décadas.22 Tomando en cuenta los antecedentes gubernamentales y militares de
los que elaboraron la teoría de la guerra de la cuarta generación, su exactitud no es
sorprendente.
Una comparación más profunda de estas teorías se puede llevar a cabo con respecto a su
percepción de la RPMA de la actualidad. En un principio, los analistas de la cuarta
época consideraban la revolución militar de la actualidad en una escala similar a la
revolución que tomó lugar en la década de los años 20s y 30s, donde se crearon los
vehículos blindados, los portaaviones y los conceptos de los asaltos anfibios y las
operaciones de bombardeo estratégico.23 En vista de su limitado nivel de análisis, su
teoría no puede rendir cuentas por las grandes magnitudes que conllevan los cambios. No
obstante, al recopilar las obras del Dr. Martin van Creveld, sus autores ahora promueven
la percepción de que la guerra se llevará a cabo fuera del marco de la nación-estado y
poseerá características no trinitarianas.
Los Toffler sugieren que la revolución militar de la actualidad es equivalente en
magnitud a la de la Revolución Francesa. Además de los cambios a nivel táctico y
operacional, se prevén cambios importantes en la civilización humana. El conocimiento se
convertirá en una nueva forma de riqueza, y como resultado surgirán nuevas estructuras
económicas, políticas, sociales y militares. No obstante, en vista de que sus conceptos
abstractos no tienen una base en la historia occidental, sus "olas de
civilizaciones" no son perfectas, y por lo tanto, articulan inadecuadamente el
proceso histórico que se está llevando a cabo en estos momentos.24
En la teoría de la guerra de la cuarta época se reconoce que tanto el cambio táctico
como el operacional, tendrán lugar al igual que cambios en la estructuras económicas,
políticas, sociales y militares. No obstante, en esta teoría se considera que la
revolución militar de la actualidad es equivalente al Renacimiento Europeo. A causa de
esta percepción, se prevé un cambio en la cimiente de la energía de la civilización
occidental al igual que una alteración en la naturaleza de la fuerza político-militar y
la desinstitucionalización de la violencia política (v.gr., la pérdida del monopolio
que tienen las naciones-estados sobre la guerra). Como resultado, ocurrirá un
resurgimiento de los empresarios militares (v.gr., los terroristas, grupos de guerrilla,
tiranos locales, carteles de la droga, y corporaciones multinacionales) que tomarán parte
en la guerra, poniendo en cuestión la legitimidad política y, por ende, la supervivencia
de la nación-estado durante el próximo siglo.25
A pesar de toda imperfección destacada en estas comparaciones de modos de guerra y
revoluciones militares, cada una de las tres teorías principales de la guerra del futuro
destacadas en este ensayo pueden aún contribuir individualmente al debate emergente de la
RPMA dentro de la Fuerza Aérea, aunque las contribuciones de los Toffler probablemente
sean muchos más ínfimas de lo que se previó en un principio. No obstante, a fin de que
estas contribuciones se comprendan a cabalidad, los documentos principales relacionados
con cada teoría deben explorarse para que se pueda evaluar su beneficio potencial hacia
el desarrollo de los conceptos y principios operacionales de la Fuera Aérea
posclausewitziana.
Además, es urgente que exista una reflexión y un debate serio sobre la magnitud
histórica de la revolución militar de la actualidad. El no reconocer la verdadera
magnitud del cambio que está ocurriendo resultará en que se formulen suposiciones
erróneas al elaborar los conceptos estratégicos y operacionales. Como punto principal,
nos debemos preguntar si la guerra aún constituye "una lucha entre las
naciones-estados o sus coaliciones por la preservación y extensión de la soberanía
nacional" o si ahora se está convirtiendo rápidamente en "una lucha entre las
formas de organización social y política sobre la cual se construirá el sucesor final
de la nación-estado."
NOTAS
1. Coronel Owen E. Jensen, (USAF) "Information Warfare: Principles of Third-Wave
War." Airpower Journal 8, Núm 4 (invierno 1994): págs. 3536.
2. Entre las teorías menos conocidas se encuentran la guerra de la "sexta
generación" rusa y las diez revoluciones militares destacadas por Andrew F.
Krepinevich. Para más información sobre estas teorías, consulte el artículo escrito
por Mary C. Fitzgerald, "The Russian Military's Strategy for 'Sixth Generation'
Warfare," Orbis, (verano 1994), págs. 45776; Andrew F. Krepinevich,
"Cavalry to Computer: The Pattern of Military Revolutions." The National
Interest, (otoño 1994), págs. 3042.
3. El concepto de la RPMA lo elaboré porque el debate de la RPMA anterior no tomaba en
consideración las masivas ramificaciones políticas que el desarrollo de la guerra del
futuro tendrían sobre nuestra sociedad y gobierno. Los cambios militares que estamos
presenciando no toman lugar en un vacío político. Para mi sorpresa, Chuck de Caro, el
teórico detrás de "SoftWar," también mencionó en una conferencia SQ/LIC en
Washington, D.C., en diciembre de 1994, la necesidad de una nueva construcción
político-militar. Mi uso inicial del concepto de la RPMA tiene sus orígenes en mi
artículo titulado "Rethinking OOTW", publicado en la edición
diciembrenoviembre 1995 de Military Review.
4. El paso inicial del Coronel Jensen hacia el establecimiento de los principios de la
guerra del futuro es encomiable. Esta actividad se está llevando a cabo en las otras
ramas del servicio militar, no tan abiertamente por supuesto, y esperamos que a lo que
estos conceptos se comienzan a publicar, se elabore un sinergismo entre los servicios
militares. Lamentablemente, el mismo proceso podría estar comenzando en el mundo
no-occidental. Consulte el libro escrito por Brig V.K. Nair, War in the Gulf: Lessons for
the Third World (New Delhi: Lancer International, 1991).
5. Coronel Keith M. Nightengale (USA); Capitán John Schmidt (USMC); Coronel Joseph W.
Sutton (USA); y Teniente Coronel G.I. Wilson (USMCR).
6. Robert J. Bunker, "The Transition to Fourth Epoch War," Marine Corps Gazette,
septiembre 1994, págs. 2032; Teniente Coronel Thomas X. Hammes, "The Evolution
of War: The Fourth Generation," Marine Corps Gazette, septiembre 1994, págs.
3544; Mayor William S. Lind, John Schmidt y Coronel (USMCR) Gary I. Wilson (USMCR),
"Fourth Generation Warfare: Another Look," Marine Corps Gazette, diciembre 1994,
págs. 3437.
7. " The Changing Face of War: Into the Fourth Generation," Militar Review,
octubre 1989, pág. 3.
8. Kenneth F. McKenzie, Jr., "Elegant Irrelevance: Fourth Generation Warfare,"
Parameters, (otoño 1993), págs. 5160.
9. Martin van Creveld y Mayor Kenneth F. McKenzie, Jr., "Fourth Generation
Gap?," Parameters, invierno 1993194, pág 109. Para otros comentarios consulte,
Robert T. Foley y Mayor Kenneth F. McKenzie, Jr., "Clausewitz and 'Fourth Generation
Warfare," Parameters, (primavera 1994), págs. 116118.
10. Mayor Mark H. Bean, "Fourth Generation Warfare?" Marine Corps Gazette, marzo
1995, págs. 5354; Coronel Michael D. Wyly (USMC, Retirado), "Fourth Generation
Warfare: What Does It Mean to Every Marine?" Marine Corps Gazette, marzo 1995, págs.
5558; Teniente Coronel Charles A. Krohn (USA, Retirado), "Other Responses to
'Fourth Generation,' " Marine Corps Gazette, (marzo 1995), pág. 59.
11. Alvin y Heidi Toffler. "A New Theory of Warfare: The 'Third Wave' Arrives,"
Los Angeles Times, 5 y 6 de marzo de 1991, pág. B7.
12. Debo estar de acuerdo con la observación de Steve Metz que los Tofflers no han
elaborado una teoría verdadera de la guerra como la de Martin van Creveld en The
Transformation of War. En el mejor de los casos, crearon el "concepto de la
guerra." Steven Metz, "A Wake for Clausewitz: Toward a Philosophy of 21st
Century Warfare," Parameters, (invierno 199495), págs. 12632. No
obstante, a causa de la confusión que pueda existir, la llamaré una teoría cuando la
compare a las otras dos teorías mencionadas en este ensayo.
13. Alvin y Heidi Toffler, War and Anti-War: Survival at the Dawn of the 21st Century (New
York: Little, Brown and Co., 1993), pág. 32.
14. El visionario Peter F. Drucker, sin lugar a dudas el futurista más conocido y
respetado de nuestro siglo, ha escrito más de 20 libros sobre temas tales como la
administración, economía, política y la sociedad. Su libro Post-Capitalist Society,
publicado en 1993, es un recuento mucho más moderado, sabio y menos sensacionalizado de
la revolución de la información que se lleva a cabo en la actualidad.
15. Coronel Richard M. Swain (USA), "Review of War and Anti-War: Survival at the Dawn
of the 21st Century by Alvin and Heiti Toffler," Military Review, febrero 1994,
págs. 7778; "A Wake for Clausewitz: Toward a Philosophy of 21st Century
Warfare," Parameters, invierno 199495, págs. 12632; Robert J. Bunker,
"The Tofflerian Paradox," Military Review, mayo-junio 1995, págs. 99102.
16. T. Lindsay Moore. "The Structure of War," escrito no publicado, 1989: págs.
133.
17. Las investigaciones de la actualidad tratan sobre la desinstitucionalización de los
soldados y su interacción con la tecnología avanzada y el surgimiento de nuevas
entidades para llevar a cabo la guerra.
18. El impacto que esta teoría tiene sobre el debate teórico dentro del Cuerpo de
Infantería de Marina sólo fue importante cuando se combinó con los cuatro artículos de
fondo sobre la guerra del futuro escritos por el Coronel Retirado John E. Greenwood
(USMC), el editor del Marine Corps Gazette; y los artículos escritos por el Coronel
Thomas H. Hammes publicados en la edición de septiembre de 1994 del Marine Corps Gazette;
y con aquellos escritos por Wiliam S. Lind, Mayor John Schmidt y el Coronel Gary I. Wilson
publicados en la edición de diciembre de 1994. Los artículos de investigación
relacionados con esta teoría se han enviado para su evaluación al Comando para la
Elaboración del Combate del Cuerpo de Infantería de Marina (MCCDC).
19. Consultar a Bunker, "Rethinking OOTW," Robert J. Bunker and T. Lindsay
Moore, "Nonlethal Technology and Fourth Epoch War: A New Paradigm of
Politico-Military Force." "Association United States Army, Institude of Land
Warfare." "Land Warfare Paper No. 23," enero 1996; y Robert J. Bunker,
"Advanced Battlespace and Cybermaneuver Concepts: Implications for Force XXI,"
Parameters, otoño 1996 (originalmente preparado por TRADOC como parte del programa de
Estudios sobre la Seguridad Nacional (NSSP), Informe 95-2, California State University,
San Bernardino, California, julio 1995).
20. Fred E. Perry et al,. "The Future Revisited," Marine Corps Gazette,
diciembre 1994, págs. 3536.
21. "A Wake for Clausewitz: Toward a Philosophy of 21st Century Warfare,"
Parameters, invierno 1994, págs. 13031.
22. Las generaciones y las sub-épocas son muy similares. La mayor divergencia es la no
aceptación por parte de la escuela de los cuartos generacionalistas de cada modo de
guerra como una síntesis de la tecnología y las ideas.
23. Esta es una percepción también sostenida por Andrew F. Krepinevich en sus escritos.
24. "A Wake for Clausewitz," págs. 12632; "The Tofflerian
Paradox," Military Review, mayojunio 1995.
25. El dominio mercenario en la guerra occidental está en relación durante las
transiciones entre las épocales tales como la que en la actualidad estamos entrando.
Estos soldados no institucionalizados representarán una de las principales amenazas a
nuestra seguridad nacional durante el próximo siglo.
El Dr. Robert J. Bunker (BA, BS, California State Polytechnic University, Pomona; MA, PhD,
The Claremont Graduate School) es un profesor adjunto, en el Programa de Estudios sobre la
Seguridad Nacional, Universidad Estatal de California, San Bernardino, California.
También es profesor the operaciones especiales en operaciones militares además de la
guerra (LICMOOTW) en la Universidad Militar Americana. Su investigación se concreta en la
influencia de la tecnología (la energía) sobre la guerra y la organización política y
las implicaciones que sobre la seguridad nacional tienen las emergentes formas de guerra.
El Dr. Bunker ha publicado artículos en diarios tales como el Marine Corps Gazette y el
Military Review y actualmente funge como asesor en el Estudio 2025 de la Fuerza Aérea.
Este artículo y muchos otros trabajos de similar tendencia y temática, pueden hallarse
en el sitio de AIRPOWER JOURNAL en internet. Esta es la publicación profesional de la
Fuerza Aérea de Estados Unidos, por lejos la más seria de las revistas militares que se
editan en castellano en tierras imperiales.
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