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CONEXION DEL ESPACIO CIBERNETICO CON EL MUNDO FISICO

Dorothy E. Denning y Peter F. MacDoran

   
    Vivimos en un mundo físico y dependemos de ese mundo para nuestra subsistencia. Con el transcurso del tiempo, los seres humanos hemos dividido el mundo en una jerarquía de naciones, estados, condados, ciudades, distritos, propiedad pública y privada (tierra, edificios, habitaciones), y otras zonas geográficas, cada una con su propio gobierno y sujeta al gobierno de las jurisdicciones que las abarcan. Distintos gobiernos federales, estaduales y locales proporcionan la infraestructura y los servicios básicos (por ejemplo, fuerzas militares, estructuras monetarias, caminos, bomberos y policía, escuelas, agua) para aquellos que viven dentro de sus fronteras. Muchos de estos beneficios son fundamentales para promover el desarrollo económico y el bienestar de sus residentes.

    Todas las actividades humanas se producen en este mundo físico. Esto incluye la acción en el "espacio cibernético", la amplia variedad de redes públicas y privadas que conectan a computadoras y usuarios alrededor del planeta. En efecto, a menudo es caracterizado como un "mundo virtual" que trasciende el espacio. Las personas entran a sus computadoras y servicios en línea independientemente de su propia ubicación geográfica o de la ubicación del sistema al que entran. Las computadoras tienen direcciones por medio de nombres de dominio tales como "abc.com" que no indican su ubicación física (aunque muchas direcciones que no son de Estados Unidos identifican a su país con el dominio de nivel superior, por ejemplo, "abc.xyz.fr" para un sistema en Francia). De igual manera, los individuos corresponden utilizando direcciones basadas en dominios tales como "smit@abc.com". Aunque algunas direcciones tales como "denning@georgetown.edu" sugieren una ubicación geográfica, no hay garantías de su exactitud e incluso muchas direcciones ni siquiera proporcionan una pista (por ejemplo, "12345.678@compuserve.com"). Además, debido a que un usuario puede entrar en una computadora desde cualquier lugar del mundo, no existe manera de identificar la ubicación geográfica de un usuario incluso cuando se conoce la ubicación geográfica de la computadora donde está la cuenta. Con los teléfonos celulares y las computación es aún más difícil determinar la ubicación de un usuario. Derivadores de correspondencia anónimos permiten ocultar incluso las ubicaciones lógicas en el espacio cibernético.

    La consecuencia de esta falta de conexión a tierra en el espacio físico es que se pueden producir acciones en el espacio cibernético sin que nadie conozca con exactitud dónde se originaron y las jurisdicciones afectadas. Aunque esto no ha afectado de manera negativa muchas actividades, por ejemplo los grupos de debate en línea o la diseminación de información pública, ha provocado numerosos problemas. Ha sido difícil evitar el acceso no autorizado a los sistemas de computación y limitar el acceso a cuentas privilegiadas (por ejemplo, "raíz") y a información sensible. Ha sido sumamente difícil y a menudo imposible encontrar al perpetrador de una intrusión informática o de cualquier delito en el espacio cibernético, especialmente cuando el perpetrador ha "saltado" desde distintas máquinas de todo el mundo para llegar a su objetivo. No es raro leer una historia periodística tal como la siguiente, que se publicó el 4 de julio de 1995:

    SEATTLE (AP)- Un proveedor de internet con aproximadamente 3.000 suscriptores canceló sus servicios después de que un pirata informático derrotara las medidas de seguridad del sistema. El intruso electrónico ingresó al sistema por un enlace Internet en Dakota del Norte, pero se ignora su ubicación real...

    En algunos casos, los piratas informáticos han podido forzar conexiones de red y burlar las direcciones de red de las máquinas dentro de un perímetro de seguridad. Se ha descargado y distribuido software en violación de controles de exportación. Ha sido prácticamente imposible controlar los flujos de datos entre fronteras.

    A medida que el comercio electrónico toma fuerza, los problemas podrían empeorar. Nos acercamos rápidamente a un momento en el que una parte importante de la economía estará totalmente en línea, lo que no sólo implica la compra y la venta de bienes y servicios de información. Si este segmento de la economía se separa del mundo físico y está más allá de todo control de los gobiernos locales y federales, los resultados podrían ser fraudes, evasiones fiscales y lavados de dineros generalizados, entre otros delitos económicos, conjuntamente con la erosión de la base fiscal necesaria para proporcionar servicios básicos y garantizar la ley y el orden. Si esto sucede, el mundo físico en el que vivimos se podría degradar sustancialmente, ocasionando una potencial inestabilidad económica y desorden social.

    Este artículo presenta un nuevo paradigma para el espacio cibernético que está conectado con el mundo físico. En primer lugar brindaremos una descripción breve del espacio cibernético conectado, de sus beneficios y aplicaciones, y algunas consideraciones sobre la intimidad. Luego analizaremos la manera en que se puede lograr el paradigma con la nueva tecnología que utiliza la transmisión de señales de microondas por la constelación de veinticuatro satélites del Sistema de Posicionamiento Mundial (GPS). Describiremos algunas limitaciones actuales de la tecnología GPS y cómo se podrían solucionar. Y concluiremos con algunas observaciones sobre el futuro del GPS y las perspectivas del espacio cibernético conectado a tierra.


Espacio cibernético conectado a tierra

    En el espacio cibernético conectado a tierra, la ubicación física de un usuario o nodo de red específico en cualquier momento en el tiempo está caracterizada exclusivamente por una signatura de ubicación. Esta signatura, generada por un sensor de signatura de ubicación (LSS) de las señales de microondas transmitidas por los satélites GPS, puede ser utilizada por un dispositivo independiente para determinar la ubicación geodésica (latitud, longitud y altitud en un sistema de referencia de coordenadas geocéntricas definidas con exactitud) del LSS con una precisión de algunos metros o aún mejor. Por motivos que describiremos después, es prácticamente imposible falsificar la signatura y su ubicación derivada. En el espacio cibernético una entidad no podrá pretender estar en otro lugar que no sea donde realmente está ubicado su LSS.


Beneficios y aplicaciones

    El espacio cibernético conectado a tierra ofrece la identificación y autenticación permanentes y exactas de la ubicación geodésica de entidades físicas en el espacio cibernético. Dicha información se puede utilizar para tratar las limitaciones del espacio cibernético que indicáramos antes. A continuación describimos aplicaciones específicas:

    Control de acceso de entrada. Para determinar si las personas que intentan ingresar son las que pretenden ser, la mayoría de los sistemas piden que los usuarios brinden información que confirme sus identidades. Este proceso de confirmación se denomina autenticación de usuario. Hasta la fecha, las metodologías de autenticación de usuarios se dividen en tres categorías: información que conoce el usuario (por ejemplo, contraseña, número de identificación personal, o clave de cifrado privada), posesión de un dispositivo (por ejemplo, ficha de acceso o criptotarjeta), o biométricos (por ejemplo, huella digital o exploración ocular). Ninguno de estos métodos es infalible. Las contraseñas y los números de identificación personal a menudo son vulnerables por medio de la deducción, intercepción (por ejemplo, por programas "sabuesos" en las redes), y búsqueda por fuerza bruta. A menudo los usuarios los escriben en lugares que carecen de protección física. Los dispositivos de los equipos pueden ser robados. Los sistemas criptográficos pueden fallar incluso cuando los algoritmos son grandes. Típicamente, su seguridad se reduce a números de identificación personal o contraseñas que son utilizados para controlar el acceso a claves almacenadas en archivos y a la activación de fichas del equipo. Los dispositivos biométricos pueden generar pruebas positivas falsas (que permiten el acceso de usuarios no autorizados) y pruebas negativas falsas (que niegan el acceso legítimo). La mayoría son vulnerables a la intercepción y retransmisión de los datos transmitidos por enmascaradores (por ejemplo, una huella digital nunca cambia).

    La ubicación geodésica, calculada por la signatura de ubicación, agrega una cuarta dimensión nueva a la autenticación de entrada de usuario. Se puede usar para determinar si una persona intenta entrar desde una ubicación autorizada, por ejemplo, desde la oficina o el hogar de un usuario. Si el usuario es móvil, entonces el grupo de ubicaciones autorizadas podría ser una región geográfica amplia (por ejemplo, ciudad, estado, país). En ese caso, la ubicación de entrada sirve para identificar el lugar de entrada y también para identificarla. Si se detectan actividades no autorizadas, facilitará el descubrimiento del individuo responsable por dicha actividad.

    A diferencia de otros servicios de autenticación, un sensor de signatura de ubicación de usuario no puede ser robado y utilizado en otros lugares para obtener la entrada no autorizada. El LSS simplemente creará una signatura para la ubicación del ladrón. Además, la intercepción de la signatura de ubicación transmitida durante el ingreso no permite que un intruso vuelva a ejecutar esos datos desde algún otro lugar a fin de burlar la ubicación y obtener la entrada no autorizada.

    La autenticación por ubicación geodésica se puede realizar de manera permanente a fin de que una conexión no pueda ser forzada, por ejemplo si un usuario se olvida de salir o deja las instalaciones sin haber salido. Puede ser transparente para el usuario. La ubicación de un usuario también puede servir como autenticados común para todos los sistemas a los que accede el usuario. El usuario no necesita recordar autenticadores o contraseñas múltiples o dispositivos de autenticación múltiple.

    La ubicación geodésica difiere fundamentalmente de otros métodos de autenticación. Se podría utilizar de manera independiente o en combinación con otros métodos. Su valor agregado es de un gran nivel de seguridad contra intrusiones de cualquier lugar no autorizado, independientemente de que las contraseñas hubieran sido comprometidas o los dispositivos hubieran sido robados. En entornas críticos, por ejemplo, comando y control militar, conmutación telefónica, control de tráfico aéreo y banca, esta garantía adicional podría ser sumamente importante para evitar una catástrofe potencial con repercusiones más allá del sistema individual violado. En entornos de trabajo donde la principal amenaza son los individuos externos, podría ser suficiente el uso de la ubicación geodésica conjuntamente con contraseñas simples, fijas. En aquellos casos en que un grupo entero tiene acceso total a un sistema, la autenticación de ubicación podría ser todo lo que es necesario y podría brindar un método menos costoso pero más seguro que otros métodos para el control del acceso.

    Control de acceso a operaciones privilegiadas y a información sensible. La ubicación geodésica se puede utilizar para garantizar que los usuarios puedan realizar operaciones sensibles (por ejemplo, cambiar a la raíz, modificar archivos de sistema, o iniciar transferencias electrónicas de fondos) o acceder a información valiosa sólo desde ubicaciones físicas aprobadas. Se puede utilizar para evitar que los secretos empresariales sean descargados en los hogares de los empleados y en habitaciones de hoteles y para reducir las oportunidades de que los piratas irrumpan en un sistema y obtengan privilegios de raíz.

    La ubicación geodésica podría ser sumamente valiosa para la autenticación de transacciones financieras, conforme lo ejemplifica un fraude informático de U$S 10 millones perpetrado en 1994 contra Citibank. Un ruso y sus cómplices obtuvieron los números de identificación y las contraseñas de tres bancos en Argentina y en Indonesia. Entonces el ruso ingresó por marcación a la computadora de Citibank desde su oficina en San Peteraburgo, y transfirió fondos desde las cuentas de las víctimas a cuentas abiertas por los cómplices. Si el acceso a las cuentas hubiera estado limitado a las ubicaciones de los bancos, nunca hubiera podido realizar estas operaciones desde Rusia.

    Localización de perpetradores de delitos cibernéticos. Uno de los principales obstáculos para investigar las intrusiones informáticas consiste en rastrear un intruso hasta su ubicación física a fin de poder realizar un arresto. Si un intruso ha saltado por diversos hosts, es necesario obtener la colaboración de los administradores de sistemas que operan cada host además de la colaboración de las empresas de telecomunicaciones. Al conocer la ubicación geodésica exacta de cualquiera que haya entrado, el problema está resuelto. En muchos casos, se puede ubicar y detener a un perpetrador durante el primer ataque, lo que torna innecesario permitir que un individuo ingrese varias veces al sistema a fin de poder rastrearlo. El conocimiento de la ubicación geodésica también se puede utilizar en otros tipos de casos, por ejemplo, para encontrar al creador de una transacción fraudulenta, de un mensaje difamatorio o acosador, o de una amenaza de muerte. Además, el mismo requisito de revelar la ubicación física sería un disuasivo para la comisión de delitos cibernéticos debido a la pérdida del anonimato. Por otra parte, cada uno de los sitios por los que pasa un usuario podría agregar su propia signatura de ubicación a fin de que toda la vía física sea visible.

    La información de ubicación no sólo puede proporcionar pruebas con el fin de obtener condenas, sino también para absolver a personas inocentes. Si alguien que ha obtenido acceso no autorizado a una cuenta determinada realiza actividades ilegales desde dicha cuenta, entonces el dueño legítimo de esa cuenta podrá demostrar que no podía estar presente en el lugar donde se originó la actividad.

    Prueba contra engaños de computadoras host. Una de las principales amenazas a la seguridad de las redes es el engaño de las computadoras host. Se pueden utilizar signaturas de ubicación para evitar dichos engaños y limitar la ejecución de determinados protocolos hacia máquinas ubicadas dentro del perímetro de seguridad. La información de ubicación transforma eficientemente todo el perímetro de seguridad lógico definido por un conjunto de identificadores de host en un perímetro físico definido por un conjunto de ubicaciones geodésicas. Incluso aunque se pueda engañar el nombre de un host, no se puede engañar a su ubicación.

    Aplicación de licencias de sitios. Se puede utilizar la ubicación de un cliente que solicita descargar o ejecutar software de licencia desde un servidor para restringir el acceso a clientes afiliados a una organización que cuenta con licencia de sitios. Con este método, el servidor sólo necesita conocer la(s) ubicación(es) geodésica(s) del sitio.

    Escribano electrónico. Un escribano electrónico podría adjuntar una signatura (sello) a un documento como prueba de que el documento existió en un lugar determinado y de manera inmediata. Para evitar que alguien altere un documento que ha sido sellado o utilice el sello de ubicación con otro documento, el escribano podría marcar de manera digital el documento sellado. De manera alternativa, se podría programar al LSS para que convierta la signatura en una función del documento y también en datos GPS. El escribano se podría implementar como un dispositivo o servicio independiente de la red.

    Pedidos y servicios de emergencia "911" en línea. Al pedir productos o suscribirse para servicios no sería necesario escribir la dirección física debido a que esta información se podría obtener de las coordenadas geodésicas. De igual manera, al conocer la ubicación geodésica, las redes de computación podrían ofrecer acceso a servicios 911 mediante el accionamiento de una tecla. No seria necesario interrumpir la conexión telefónica y marcar 911.

    Controles de exportación y flujos de datos a través de las fronteras. La aplicación de controles de exportación en programas instalados en un servidor es básicamente imposible en la actualidad debido a que un extranjero puede acceder a los programas mediante su ingreso a cualquier computadora en Estados Unidos, descargar los programas de dicho sistema, y luego descargarlos en la computadora personal del extranjero. Al conocer la ubicación geodésica de un usuario que intenta acceder a programas con control de exportación u otra información, sería posible limitar el acceso a personas dentro de las fronteras nacionales.

    Impuestos. La ubicación geodésica de una persona que compra o vende bienes o servicios informáticos se podría utilizar para gravar impuestos federales, estaduales o locales e impuestos a la importación/exportación sobre transacciones comerciales.

    Aplicaciones GPS. Existen distintas aplicaciones de defensa y civiles de GPS, que incluyen navegación, control de vuelo, y topografía. Muchas de estas aplicaciones dependen de redes de computación, donde son vulnerables al engaño y a las intrusiones en la red. Requerirán un espacio cibernético conectado para brindar seguridad, y se pueden diseñar de tal manera que su uso de GPS soporte dicho objetivo. Tal como describiremos adelante, los receptores de GPS utilizados con fines de navegación no son adecuados para la conexión a tierra del espacio cibernético, y son fáciles de engañar.

    Consideraciones de intimidad

    El objetivo no es utilizar el espacio cibernético conectado a tierra para rastrear las ubicaciones físicas de individuos de maneras que invadirían su intimidad. Por lo tanto, seria importante administrar salvaguardas para evitar que suceda esto. Una salvaguarda consistiría en limitar estrictamente el acceso y la difusión de información geodésica que ha sido reunida con algún fin. De hecho, las leyes existentes ya controlan el acceso gubernamental a dicha información. Los organismos gubernamentales deben obtener citaciones para obtener información sobre suscriptores y órdenes judiciales para obtener registros de transacciones en línea (por ejemplo, las direcciones en mensajes de correo electrónico). El acceso en el sector privado se puede controlar por medio de contratos y de otros convenios comerciales o, en caso de ser necesario, por medio de reglamentaciones adicionales.

    Otra salvaguarda consistiría en únicamente utilizar y retener la información necesaria para una aplicación determinada. Aunque una ubicación geodésica incluso se puede conocer a nivel de metro, para muchas aplicaciones la ubicación se podría "redondear"; por ejemplo, a nivel país para controlar el flujo de datos entre fronteras, o a nivel país, estado, ciudad, con fines impositivos.

    Una tercera salvaguarda sería dar control a los usuarios sobre la emisión de sus ubicaciones geodésicas, de manera análoga a las capacidades para "omisión" y para bloqueo de identificación de la persona que llama. Dicho bloqueo podría ser una protección contra el uso negligente por parte de personas que no necesitan dicha información. La declaración de una ubicación geodésica podría ser voluntaria, aunque se podrían prohibir algunas acciones si no se declara la ubicación (por ejemplo, el acceso a determinadas computadoras host o a programas de exportación controlada).


    Fundamentos tecnológicos

    Los medios tecnológicos para la conexión a tierra del espacio cibernético consisten en receptores GPS especiales que generan signaturas de ubicación. GPS es una constelación de veinticuatro satélites que operan en seis planos orbitales. Cada satélite transmite dos bandas de señales de microondas designadas como L1 (1575.42 MHz) y L2 (1227.60 MHz). Estas señales pueden ser recibidas por receptores GPS conectados a antenas pequeñas y utilizados para determinar latitud, longitud, altitud y hora. Debido a que existen cuatro incógnitas, se deben resolver como mínimo las señales de cuatro satélites para estos parámetros.

    La banda L1 tiene dos canales: un canal de banda angosta ocupado por un código de Aproximación/Adquisición (C/A) y un canal de banda ancha ocupado por un código P sin cifrar o por un código Y cifrado. La banda L2 sólo contiene los códigos P o Y. El código Y, para uso militar, proporciona un Servicio de Posicionamiento de Precisión (PPS) con una precisión superior a los veinte metros. El código C/A, abierto para el uso civil, es degradado de manera intencional por motivos de seguridad mediante un procedimiento conocido como disponibilidad selectiva (SA) para brindar un Servicio de Posicionamiento Estándar. Los receptores convencionales de correlación de códigos que procesan estas señales tienen una precisión limitada de 100 metros. Sin embargo, es posible mejorar esta precisión, por medio del GPS Diferencial (DGPS).

    Las tecnologías DGPS obtienen una precisión mejor al utilizar como mínimo un receptor adicional, desplegado en una estación de referencia regional cuya ubicación ha sido relevada geodésicamente y se conoce con gran exactitud. La estación de referencia recibe las señales GPS y utiliza el conocimiento de su propia ubicación para determinar errores en las señales. Entonces transmite correcciones diferenciales, que pueden ser recibidas por receptores en cualquier lugar de la región y que se utilizan para corregir las señales GPS. En algunos casos, los métodos GPS logran una precisión de 1 a 10 metros.

    Debido a que computan la ubicación geodésica directamente desde las señales GPS, los receptores GPS convencionales (de correlación de códigos y diferenciales) no son adecuados para la conexión a tierra del espacio cibernético. Cualquiera podría declarar un conjunto de coordenadas arbitrarias, y entonces no habría manera de saber si las coordenadas fueron derivadas realmente de un receptor GPS en dicho lugar. Un pirata informático podría interceptar las coordenadas transmitidas por un usuario legítimo, y luego volver a transmitir dichas coordenadas para obtener acceso no autorizado. Para conectar a tierra el espacio cibernético, necesitamos receptores que generen signaturas de ubicación.


    Localizador cibernético

    International Series Research, Inc. ha desarrollado una tecnología basada en GPS, denominada CyberLocator, que se podría utilizar para conectar a tierra el espacio cibernetico. En vez de utilizar un receptor GPS convencional, CyberLocator utiliza un sensor de signatura de ubicación (LSS) para formar una signatura de ubicación de observaciones comprimidas de ancho de banda de todos los satélites GPS a su alcance (quizás hasta doce satélites). Debido a que en todas partes las señales GPS son exclusivas y cambian constantemente con el movimiento orbital de los satélites, la signatura es exclusiva para un lugar y un momento específicos. Tal como se implementa en la actualidad, la signatura de ubicación tiene 20.000 bytes y cambia cada cinco milisegundos. Sin embargo, existen opciones para crear una signatura nueva cada pocos segundos.

    Para conectar a tierra el espacio cibernético, cada computadora cliente (usuario) y servidor (host) está conectada a un LSS utilizando una pequeña antena (7 cm x 7 cm). Por el momento, supongamos que cada LSS puede recibir señales de como mínimo cuatro satélites en cualquier momento determinado. Para autenticar la ubicación de un cliente, una host exige al cliente que proporcione su signatura de ubicación actual. Entonces la signatura se configura en paquetes que son transferidos al host. El host, que actúa como estación de transferencia, utiliza sus propias señales GPS adquiridas simultáneamente para computar las correcciones diferenciales y calcular o comprobar la ubicación del cliente dentro de un umbral aceptable (algunos metros o centímetros, si es necesario). Para la autenticación bidireccional se realizaría el procedimiento inverso. La autenticación puede ser transparente para el usuario.

    Un host podría exigir al cliente su signatura de ubicación en el momento del ingreso o cuando solicita acceso a una aplicación o archivo. En algunos entornos, los datos de signatura de ubicación se pueden transmitir a un índice lento (por ejemplo, 20 bytes por segundo) para lograr una autenticación y un control de acceso permanentes. La reautorización se puede realizar cada pocos segundos o más tiempo.

    Es virtualmente imposible falsificar una signatura de ubicación con la precisión necesaria. Esto se debe a que la precisión de las observaciones GPS en cualquier momento es básicamente imprevisible debido a sutiles perturbaciones de las órbitas satelitales, que son imposibles de conocer en tiempo real, y a las inestabilidades de señal intencionales (oscilación) impuestas por la SA. Además, debido a que la signatura es inválida después de cinco milisegundos, el atacante no puede engañar la ubicación al retransmitir una signatura interceptada, especialmente cuando está vinculada al mensaje (por ejemplo, por medio de una suma de comprobación o signatura digital). La autenticación permanente proporciona protección adicional contra esos ataques.

    A diferencia de los receptores convencionales de correlación de códigos que sólo utilizan las señales C/A civiles, la tecnología CyberLocator también utiliza señales Y militares. Las señales son procesadas mediante un método sin códigos patentado que no requiere descifrado del código Y o conocimiento de la telemetría clasificada.


    Limitaciones de la tecnología GPS

    La tecnología GPS tiene dos limitaciones fundamentales que afectan su aplicación en el espacio cibernético. Ninguna de estas es lo suficientemente grave como para socavar los objetivos básicos, pero ambas requieren cierta adaptación.

    Obstrucción de señales. Debido a que en general las señales GPS no viajan a través de paredes u otros objetos físicos, un receptor GPS no funcionará si su antena se encuentra en una habitación cerrada sin ventanas. Incluso si se coloca la antena en una ventana, los árboles y otros edificios pueden obstruir el cielo lo suficiente como para evitar la recepción de señales desde cuatro satélites o más. La ubicación preferida es sobre la azotea.

    Una solución consiste en colocar la antena sobre la azotea y tender un cable desde la misma hasta el dispositivo receptor. En ese caso, la signatura de ubicación identificará al edificio pero no identificará la ubicación exacta de un usuario o computadora determinada dentro del edificio. Por lo tanto, es como la dirección de una calle. En un hogar unifamiliar, esto posiblemente será suficiente. En un edificio de oficinas, el receptor GPS se podría agregar a una computadora gateway de la red (por ejemplo, un firewall) dentro del edificio y así se podría utilizar para que proporcione una signatura de ubicación común para todos los empleados conectados a la red (protegida físicamente). Siempre que un usuario se aventurara fuera de la red protegida, el gateway proporcionaría los datos de ubicación. También autenticaria todos los intentos de entrada a la red protegida.

    En el caso de la antena colocada en la azotea, la antena se podría conectar a una línea telefónica. Los usuarios tendrían sus propios dispositivos LSS, que se comunicarían con esta línea para recibir las señales GPS conectadas. Cada LSS estaría programado con un valor único que parametrizaria el procesamiento de las señales y serviría para distinguir sus datos de ubicación desde ese receptor o desde otros que comparten la misma antena. Este valor no se podría determinar excepto por medio de la señal GPS.

    Aunque es deseable que una antena esté colocada totalmente a cielo abierto, esto no siempre es necesario. Si se conocen por anticipado la ubicación y el entorno, entonces la antena se puede colocar en una ventana con sólo una vista limitada del cielo (y por lo tanto puede recibir datos desde menos de cuatro satélites). Cuando las señales fueran recibidas en el host para autenticar la ubicación, se tendría en cuenta el entorno. Por ejemplo, al saber que una ventana da hacia el norte, el host podría comprobar la ubicación del edificio y el piso. Sin embargo, esta técnica no funcionaría si se ignora la ubicación geodésica y cuando el objetivo consiste en determinar la misma.

    Distancia. Una segunda limitación para la tecnología GPS es que los métodos GPS exigen que ambos receptores (en el host y en sitios distantes) se encuentren dentro de 2.000 o 3.000 kilómetros a fin de recibir señales desde como mínimo algunos satélites simultáneamente. Esto sería problemático si los sitios se encuentran en extremos opuestos del planeta (por ejemplo, un usuario en Amsterdam que intenta obtener acceso al host en Colorado). La limitación se podría superar mediante el despliegue de LSS regionales, que proporcionarían sus datos de ubicación cuando se los solicitaran. Por ejemplo, con un LSS en Londres, un host en Nueva York podría autenticar un cliente en Milán mediante la simple comprobación de la ubicación de Milán con relación al LSS de Londres y del LSS de Londres con relación a su propia ubicación en Nueva York. Sin embargo, en entornos donde todos los usuarios están en una misma zona aunque no necesariamente en ubicaciones fijas, este "inconveniente" sería un beneficio ya que evitaría la intrusión de extranjeros (por ejemplo, la persona en Amsterdam no obtendría autenticación).
   

Conclusiones

    La tecnología GPS ofrece un método prometedor para conectar el espacio cibernético con el mundo físico. Posiblemente su aplicación inicial se producirá en la era de la conectividad y de la seguridad de la información debido a que los beneficios potenciales son inmensos ya que una organización puede utilizar la tecnología para mejorar su propia seguridad independientemente de lo que hagan otras organizaciones. A medida que la tecnología se integra cada vez más a los sistemas, se podría lograr su aplicación en otras áreas. Cuando esto suceda, GPS transformará el espacio cibernético, de ser un mundo que potencialmente socava naciones, estados y otras comunidades geográficas a uno que soporte mejor estas comunidades en un mundo global, interconectado.

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