David A. Denny
Washington -- Los aumentos propuestos en el presupuesto del año próximo para el
Departamento de Defensa están destinados a apoyar seis "metas claves de
transformación" que son cruciales para la seguridad nacional, las compras
gubernamentales, el estado de alerta y los salarios y beneficios del personal, dijo el
secretario de Defensa norteamericano Donald Rumsfeld ante la Comisión de Servicios
Armados del Senado el 5 de febrero de 2002.
La estrategia de defensa de los Estados Unidos se concentrará en seis áreas como
resultado de la Revisión de la Estrategia de Defensa, agregó Rumsfeld.
Las seis áreas, con los niveles de financiamiento propuesto, son:
-Proteger el territorio de Estados Unidos y las fuerzas de Estados Unidos en el
extranjero: el pedido para el año fiscal 2003 es de 8.000 millones de dólares, y 45.000
millones de dólares para cinco años, un aumento del 47 por ciento;
-Proyectar y sostener el poderío militar en regiones distantes: el pedido para el año
fiscal 2003 es de 7.400 millones de dólares y de 53.000 para cinco años, un aumento del
21 por ciento.
-Negar refugio a un enemigo (Rumsfeld explicó esto en un reciente discurso, como la
posibilidad de atacar a los enemigos, sin que importe la distancia, lo montañoso del
terreno, ni cuan profundamente estén ocultos en la tierra): el pedido para el año fiscal
2003 es de 3.200 millones de dólares con desembolsos para cinco años de 16.900 millones
de dólares, un aumento del 157 por ciento.
-Proteger las redes de información de eventuales ataques: el pedido para el año fiscal
2003 es de 174 millones de dólares, con desembolsos anticipados para cinco años de 773
millones de dólares, un aumento del 28 por ciento.
-Utilizar la tecnología de la información para conectar las fuerzas de Estados Unidos
para permitirles combatir conjuntamente (como en Afganistán): el pedido para el año
fiscal 2003 es de 2.500 millones de dólares con desembolsos para cinco años de 18.600
millones de dólares, un aumento del 125 por ciento, y
-Mantener el acceso completo a los recursos espaciales de Estados Unidos: el pedido para
el año fiscal 2003 es de 200 millones de dólares con desembolsos para cinco años de
1.500 millones de dólares, un aumento del 145 por ciento.
Además, dijo Rumsfeld, el pedido para el año fiscal 2003 para la adquisición de equipos
y repuestos es de 68.700 millones de dólares, un aumento del 10 por ciento. Operaciones y
mantenimiento, que incluye el estado de alerta, recibirá 150.000 millones de dólares,
salario y beneficios del personal recibirá 94.000 millones de dólares, dijo. La
propuesta total para el presupuesto de defensa es apenas inferior a 380.000 millones de
dólares.
Rumsfeld también señaló ante la comisión que el financiamiento para ciencia y
tecnología será más bajo que el tres por ciento fijado como objetivo. Y que la
construcción de buques no será financiada completamente el próximo año fiscal, pero
que la declinación en el financiamiento no puede continuar.
Varios senadores, entre ellos los republicanos John Warner, Susan Collins y Jeff Sessions
preguntaron a Rumsfeld sobre la propuesta de reducción de buques.
"El hecho es que la edad promedio de nuestros barcos es relativamente baja",
dijo Rumsfeld. "Y es por ello que la Armada tomó esa opción , y podemos aguantar
uno o dos años de construcciones bajas, mientras reconocemos que en los años próximos
simplemente tenemos que retornar" a los niveles de reemplazo, agregó.
El general de la Fuerza Aérea Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto, también
testificó en la audiencia en el Senado, y destacó que el actual esfuerzo antiterrorista
"es verdaderamente un esfuerzo de fuerza total."
Al dar algunas estadísticas sobre el esfuerzo militar para proteger el territorio de
Estados Unidos, Myers dijo que hasta la fecha se han realizado 13.000 salidas de
patrullaje aéreo de combate sobre Estados Unidos, a cargo de la Guardia Nacional Aérea,
la Reserva de la Fuerza Aérea, personal aéreo en servicio activo y de la Organización
del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
"La Fuerza Aérea de Estados Unidos comprometió 260 aviones y 1.200 efectivos, que
han volado casi 57.000 horas desde 29 bases diferentes", dijo Myers. Agregó que el
grupo táctico conjunto para la seguridad territorial aporta el comando y el control del
esfuerzo. También los militares colaboran con el Servicio de Guardacostas de Estados
Unidos para aumentar la seguridad en los puertos marítimos, y que 7.200 guardias
nacionales han sido asignados a 444 aeropuertos. Además, los militares están
"protegiendo muchos lugares de infraestructura crítica", dijo Myers.
Al volver a las operaciones militares en Afganistán, Myers anotó que los talibán fueron
sacados del poder y que la red terrorista al-Qaida quedó gravemente averiada, mientras se
realizaba simultáneamente un esfuerzo de asistencia humanitaria en gran escala.
"Los resultados se alcanzaron con unos 60.000 soldados desplegados en el área del
Comando Central y unos 4.000 en el terreno en Afganistán", dijo Myers.
En general, Myers destacó dos metas que dijo son decisivas para que la fuerza militar de
Estados Unidos pueda tener éxito en sus compromisos mundiales: Mejorar la capacidad de
combatir en conjunto; y continuar con la transformación de las fuerzas armadas.
Myers especificó que el área de comando, control, comunicaciones, computadoras,
inteligencia, vigilancia y reconocimiento -- conocido como C4ISR -- ofrece "el
potencial de rendir los más elevados dividendos", en la capacidad de combate
conjunto. Citó como ejemplo la creación de la Oficina Permanente de las Fuerzas
Conjuntas dentro de los comandos unificados, pero dijo que las tropas también deben
entrenarse conjuntamente.
En cuanto a la transformación, Myers destacó que no son las mejoras imprevistas o
radicales en la tecnología las que causan los cambios que transforman la capacidad
militar.
"La transformación con frecuencia resulta de la acumulación de mejoras
incrementales", dijo Myers. Citó como ejemplo el desarrollo de los armamentos
guiados con precisión desde los días de la guerra de Vietnam.
"Las bombas ya no son consideradas sólo como armas de área", dijo Myers.
"Más bien pueden ser utilizadas como balas de rifle, apuntadas precisa e
individualmente". Agregó que el desarrollo de vehículos no pilotados "es una
innovación táctica que estamos comenzando a explorar".
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